Tras el emotivo momento vivido en la Real Iglesia de San Pablo, la Reina de la Paz se encaminó hasta San Andrés. Momentos antes ha sido recibida con una magnífica petalada bajo los sones de la marcha Paz y Esperanza. Marcha que ha sido acompañada con los cantos del pueblo que allí esperaba a la Reina de la Paz.









