Sevilla

Así luce restaurada por Manuel Valera la corona de la Soledad de Salteras

La Hermandad de la Soledad del sevillano municipio de Salteras tuvo a bien encomendarle a uno de los orfebres más prestigiosos de nuestra tierra la restauración de una de las piezas del ajuar de la dolorosa más preciadas de la corporación.

Manuel Valera, quien ha labrado su nombre con letras de oro en el ámbito del arte sacro, ha sido el encargado de devolverle el esplendor a la corona de la Virgen de la Soledad de Salteras, erigiéndose así en una pieza de patrimonio exquisita tras su magnífica intervención, que a continuación se describe al detalle.

En cuanto a labores de restauración, se ha realizado la montura perdida en estrella, limpieza y unificación de piedras, eliminándose estaños y mejorando elementos estructurales. En lo que respecta a las tareas de enriquecimiento, se ha realizado una banda engastada en bola del mundo, hojas para tapar hilos de guirnaldas, un broche engastado para el frontal del canasto, así como guirnaldas para el mismo, broches de arranque en rayos y en los imperiales y cartelas nuevas para el canasto y la base de la cruz.

Para la intervención de mejora de la Corona de María Santísima de la Soledad se realizó un estudio previo sobre el estado de conservación de la obra así como una propuesta de enriquecimiento de cara a dotarla de mayor prestancia y variedad estética y cromática.

Una vez hecho el estudio de la corona se tuvo cuenta de la necesidad de realizar una pieza que reforzara la parte trasera, ya que constaba de una considerable debilidad motivada por la escasez de puntos de unión que ensamblan el resplandor al canasto. Asimismo la pieza mostraba en diversos puntos soldaduras de estaño, que al ser este un material poco recomendable para su uso en piezas de metales de ley han sido eliminadas. También se han ejecutado nuevas tuercas en forma de flor para sustituir a las anteriores, las cuales se trataban de piezas de fornitura de poco valor estético. Las estrellas por su parte han sido también intervenidas, ejecutando una limpieza sobre ellas y unificando las piedras de todo este conjunto, realizándole una nueva montura a una de ellas ya que la original se encontraba perdida. Por último, para el sustento de todas las estrellas al resplandor se ha procedido a soldar cañoncillos en las puntas de llamas para acoger los nuevos muelles realizados para dichas estrellas, que dotan de movimiento a cada una de ellas.

La restauración ha incluido a su vez la soldadura de todas las roturas, así como el montaje y desmontaje de todo el conjunto. Para todas las soldaduras realizadas en la restauración se ha usado soldadura de plata, así como plata de ley para la confección de todas las piezas nuevas realizadas.

Para darle a la corona una mayor suntuosidad y opulencia se realizó una propuesta de enriquecimiento que fue aceptada por la Hermandad, insertando nuevas piezas para dotarla de mayor volumen y riqueza ornamental, así como de una mayor gama cromática con la inclusión de pedrería en diversos puntos de la pieza. Por ello se han realizado en plata nuevos broches con pedrería en azul y circonitas blancas para el arranque de los rayos de la ráfaga, así como otro broche engastado con piedra de tonos rojizos y circonitas blancas en su contorno para el frontal del canasto. Igualmente se han realizado otros broches similares al del canasto, aunque de menor tamaño, para la parte frontal de cada uno de los imperiales. Para la bola del mundo que une el canasto con el resplandor de la corona, se ha realizado una banda engastada con pedrería blanca.

En el canasto, para dotar de mayor armonía al conjunto y siguiendo el modelo de las del resplandor, se han realizado nuevas guirnaldas de flores con pedrería rojiza, siendo sustentadas por las figuras de niños que bordean todo el perímetro circular.

Otras de las piezas de nueva ejecución han sido las cartelas del canasto, las cuales albergan distintos motivos en relieve representando algunas de las letanías de la Santísima Virgen, así como la cartela que centra el resplandor y sirve de base a la cruz, en cuyo interior figura un emblema relativo a la Soledad de María, compuesto por las tres cruces vacías en el Monte Calvario con un anagrama de María a sus pies. Por último se han realizado, también en plata de ley como el resto de piezas, un conjunto de hojas que sirven para camuflar el hilo del que penden las guirnaldas, así como otras diferentes para las vueltas de los roleos de los imperiales así como para la parte baja de los mismos. Se terminó en plata en su color para los elementos de joyería y chapado en oro de ley el resto.