Así quedará el manto procesional de la Virgen de las Lágrimas tras su restauración de cara a la Semana Santa de 2021

La restauración y pasado de los bordados a un nuevo terciopelo estará terminado y será entregado a la Hermandad en la próxima cuaresma

La conservación del patrimonio es uno de los principales cometidos de cualquier Hermandad y junta de gobierno, con el firme propósito de preservar del mejor modo posible los enseres heredados de tiempos pretéritos y permitir que sigan en un estado óptimo. En este sentido, la Hermandad de la Misericordia de Córdoba decidió por unanimidad en cabildo general extraordinario de hermanos la restauración, y su respectivo presupuesto, del manto procesional de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo.

El trabajo está siendo realizado por el taller malagueño de Bordados Juan Rosén, S.C., que presentó el proyecto que se ha aprobado. Según dicho proyecto, la restauración y pasado de los bordados a un nuevo terciopelo estará terminado y será entregado a la Hermandad en la cuaresma de 2021. Una restauración que obedece al siguiente diseño, que «respeta escrupulosamente el diseño original y añade algunos pequeños detalles que lo completan y enriquecen».

 

El manto de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo conserva el terciopelo original que fue estrenado en 1950 coincidiendo con la primera salida procesional en la cofradía de la dolorosa de San Pedro. Como curiosidad, en su bordado, realizado bajo diseño de Rafael Díaz Peno y que se culminó en 1953, participaron dos bordadoras que realizaban labores para las Madres Adoratrices de la Sierra, que vivían en Ciudad Jardín, en concreto en la calle Previsión. Es importante subrayar que, pese a que la pieza ha sido objeto de diversas limpiezas a lo largo de los años, no ha sido restaurado en profundidad nunca por lo que una intervención de estas características se antoja más que necesaria.