Una incorporación emanada del acuerdo adoptado, en octubre de 2016, por la asamblea de hermanos de la corporación de San Francisco, cuya decisión supuso un paso trascendental para modificar la fisionomía de su paso de Misterio, acompañando a la talla del Señor del Huerto, una obra anónima del siglo XVII, atribuida a la escuela granadina, muy posiblemente al círculo de Pedro de Mena, en virtud de opiniones cualificadas como la del erudito Alberto Villar y se añadirá al ángel que tallase el imaginero sevillano Navarro Arteaga en 2004. Reunidos en cabildo extraordinario los hermanos de la corporación de San Francisco aprobaron por unanimidad de los asistentes, acometer la hechura del proyecto a manos del imaginero de Puente Genil Jesús Gálvez Palos.
La ropa de las tres figuras ha sido realizada por Ana Fuentes y Rafael Carmona. La imagen de San Juan, que se situará en la delantera del paso, a la vera del Señor y a la izquierda del ángel de Navarro Arteaga, viste túnica de sarga en color verde, mantolín de terciopelo burdeos y fajín de tonos ocres. Por su parte, la figura de San Pedro, que situará en la parte de dercha de la trasera, viste túnica morada de terciopelo, mantolín en tonos dorados y cinturón de esparto. Finalmente, Santiago, que aparece sentado, sobre una roca, y apoyado en el olivo, viste túnica blanca de sarga, mantolín de terciopelo coloro azul y fajín en tonos azules con grecas rojas.
Un misterio que, en marzo de 2017, ya desveló la primera imagen del busto de la talla de San Pedro, publicada por el propio imaginero que ha acometido el proyecto y que el próximo Domingo de Ramos acompañará al Señor por las calles de Córdoba. Una de la curiosidades que encierra el conjunto lo guarda precisamente la figura de San Pedro, que atesora en su bolsa una piedra venida de Tierra Santa, en concreto y, como no podía ser de otro modo, del Monte de los Olivos. Cabe recordar que, tal y como especificaba el boceto presentado por el propio Gálvez, los apóstoles se distribuyen siguiendo “una disposición circular alrededor de Señor que será visible en todo momento”. La visión de los tres Apóstoles, así como su disposición han permitido visualizar cómo se vislumbrará la escena sobre el altar itinerante de Guzmán Bejarano la próxima primavera completando el misterio y cumpliendo una vieja aspiración de los hermanos de la corporación del Compás de San Francisco.
La bendición de los tres apóstoles ha tenido lugar en el transcurso de la Fiesta de Regla de la corporación, sin duda una de las fechas más importantes del curso, ha sido efectuada por el párroco de San Francisco, Joaquín Alberto Nieva. Una cita esencial en el calendario de cultos de la cofradía que culmina el quinario que da comienzo, como cada año, el Miércoles de Ceniza, tal y como establecen sus estatutos, y que este año ha adquirido, por mor de esta bendición, una relevancia adicional. La cita se ha visto amplificada, además por un concierto de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención, que acompaña al paso de misterio de la corporación hortelana. Detalles todos ellos que han servido para alimentar el ansia en los corazones hortelanos, ávidos, más que nunca, de que vuelen las fechas para que el próximo Domingo de Ramos se sitúe al alcance de los dedos.

















