Sin lugar a dudas, la incorporación de la Agrupación Parroquial de la Salud de Puerta Nueva a la Semana Santa de Córdoba, es una de las noticias más refrescantes y novedosas de cuantas se han colado, en los últimos meses, en la densa información cofrade de la ciudad de San Rafael. Una incorporación que se traducirá en cofradía el próximo Jueves de Pasión, por obra y gracia de la constancia y el buen hacer de sus jóvenes componentes, que han sumado en los últimos tiempos a la salida procesional de la Virgen de la Cabeza, la restauración del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, una joya prácticamente desconocida del siglo XXVII, que ha sido restaurada en los últimos meses por la contrastada restauradora Ana Infante de la Torre, permitiendo que en esta cita marcada en rojo en el calendario cofrade, que anticipará con gran brillantez la semana más importante de la religiosidad popular cordobesa, el crucificado pueda procesionar erguido sobre un paso.
Un altar itinerante que será presentado en apenas unas horas, y será mandado por el capataz Rafael Giraldo Abad quien ha demostrado su categoría al frente de la cuadrilla de Nuestra Señora de la Estrella, amén de otras presencias relevantes con el terno negro en las cuales ha evidenciado sus conocimientos. Otros elementos convierten el próximo Jueves de Pasión en una cita ineludible para cualquier amante del aroma del incienso. Entre ellas, destaca la presencia, abriendo el cortejo de la cofradía, de la Agrupación Musical Sagrada Cena de Córdoba y tras el paso del Crucificado de la Banda de Cornetas y Tambores Caído y Fuensanta. Ambas formaciones dejarán muestra evidente de su calidad puesta al servicio de las cofradías cordobesas.
Otro de los factores llamativos que la corporación de Puerta Nueva ha querido propiciar, con vistas a esta ilusionante salida procesional, es el hecho de que los miembros del cortejo vistan hábito nazareno en esta jornada que pasará a la historia de la Corporación y de las cofradías cordobesas. Un hábito compuesto de túnica blanca y cubrerrostro blanco, complementados con un escapulario largo por ambos lados, de color vino tinto y fajín de la misma tonalidad. Además, los cargos llevarán Capablanca.
Factores todos ellos que componen un más que interesante conglomerado, que centrará la atención de la Córdoba cofrade en este ilusionante proyecto puesto en marcha en el corazón mismo de la religiosidad popular de la ciudad de San Rafael.





