Así vive un ensayo la cuadrilla del Cristo de Burgos

Cientos de costaleros ya están con sus costales preparados, las fajas bien planchadas y las zapatillas listas. Hace tiempos que han comenzado los ensayos, ese momento de retomar la vieja costumbre de tocar la trabajadera, reencontrarse con viejos amigos y compartir experiencias cofrades.

Sin embargo, “no todo es bonito”, a veces, pasa desapercibido el esfuerzo y sacrificio que muchas personas, trabajadores y padres de familia, hacen por tener el “privilegio de ser costalero”. Por norma habitual, los ensayos suelen tener lugar a altas horas de la madrugada, los sábados o los domingo, como los de la cuadrilla de la Hermandad del Cristo de Burgos. 

La duración media del ensayo varía dependiendo de la hermandad. Sin embargo, “las dos horas no hay quien nos las quite”, explica uno de los costaleros. De esta forma, desde que una persona llega al ensayo hasta que lo finaliza pasarían unas tres horas.