En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

Azahar, esta Cuaresma…

Me encontraba dando un paseo por una tarde cordobesa de un cielo azul cuaresma, buscaba una imagen para dejarla en mi móvil que me recordara esta Cuaresma. En una calle donde se veía un mar verde naranjo vi una terraza e hice una parada en mi camino.

En uno de mis movimientos visuales contemple como en los verdes naranjos estaban unas bolitas blancas. Unas estaban abiertas para ver la cruda realidad y otras aún siguen esperando la llegada de ese rayo de sol que le de la fuerza suficiente para engalanar las ramas en forma de pendiente blanco con un perfume inconfundible y mostrar la belleza del naranjo.

Allí mi mirada se fijo en una flor de azahar que estaba mostrando su hermosura en su máximo de ostentación floral. Y tal cual le daba algún sorbo a mi café comenzaba un diálogo con el azahar, que veía en mis ojos la nostalgia, melancolía, añoranza y soledad de una Cuaresma…

Azahar, esta Cuaresma…

Azahar, esta Cuaresma… me trae al recuerdo esas tardes en las cuáles nos preparábamos para disfrutar de nuestra semana más importante…

Azahar, esta Cuaresma… está siendo muy difícil y complicada para todos, ya sabíamos desde hace tiempo que no íbamos a tener procesiones en las calles, pero no por ello, nos sigue costando mucho trabajo entender que por segundo año nuestras imágenes se quedarán en casa… siguen falleciendo muchas personas…

Azahar, esta Cuaresma… las hermandades quieren dejar su impronta de una Semana Santa, igual o más dura que la del año pasado. Hace un año se suspendió todo faltando creo recordad cuatro semanas para que llegara nuestra semana más importante, es cierto que pudimos disfrutar de media Cuaresma con sus actos. Actos que fueron a los que cada uno de los cofrades quisimos asistir a ellos…

Azahar, esta Cuaresma… los instrumentos de música los acaban de sacar para afinar alguna nota… los costales se quedaron guardados en sus armarios, en ese cajón especial que cada costalero y costalera tiene su ropa bendita ubicada, con el mismo cuidado de una madre o un padre cuando besa la mejilla de un hijo… la faja no se ceñirá a ninguna cintura para abrazar esa parte del cuerpo… las túnicas siguen colgadas en sus perchas… los trajes de negro siguen guardados con sus fundas… los pañuelos seguirán doblados sus perfectas formas…

Azahar, esta Cuaresma… la mantilla seguirá en su caja esperando su teja para salir esbelta con su belleza… los guantes seguirán al lado de ese rosario como si estuviesen contando sus cuentas en forma de cuenta atrás quitando los días hasta que llegue su momento divino…

Azahar, esta Cuaresma… los altares itinerantes estarán… unos los podremos ver sin moverse con su Alteza en todo lo alto, otros seguirán en su local resguardados de esta pandemia hasta que el golpe de un llamador lo haga despertar de esta pesadilla…

Azahar, esta Cuaresma… las hermandades tienen vida, pero esta vida es amarga y llena de melancolía… La papeleta de sitio será papeleta, pero no marcará ningún sitio de la organización de la cofradía en la calle…

Azahar, esta Cuaresma… la catequesis de una semana se hará de otra manera, habrá que acudir a las parroquias, a las iglesias para seguir rezando el Padrenuestro o el Ave María…

Azahar, esta Cuaresma… los pregones se escribieron por una pluma en su paraíso terrenal de un folio, pero no se escucharán con el entusiasmo de una voz llena de emoción y de sentimiento…

Azahar, esta Cuaresma… la saeta se hace muda o con una voz triste… el incienso mitigará un poco nuestra pena… el cirio se encenderá para mostrarnos la luz… la Cruz seguirá erguida e imperial a pesar de esas manos cobardes de sentimientos que solo saben herir a los que te ven y se reclinan ante ti…

Azahar, esta Cuaresma… no habrá pregones ni exaltaciones entre la bambalina y el varal… las “levantás” se quedarán sin subir al cielo… las palmas adornarán nuestros balcones y las banderolas nos mostrarán a nuestras imágenes a la calle para recordarnos que es Semana Santa…

Azahar, esta Cuaresma… los preparativos serán otros a los que estábamos acostumbrados… en el corazón se queda la leyenda de un capataz hacia su cuadrilla… en el corazón se queda esa voz dando órdenes a su cuadrilla para caminar con esa categoría de fuerza en un misterio… la elegancia de un palio… la sobriedad de un Crucificado… o la “zancá” de un Nazareno buscando el Gólgota…

Azahar, esta Cuaresma…

Este artículo va por todos y cada uno de nosotros y nosotras, cada cofrade sea cual sea su posición, sea cual sea su manera de vivir la Cuaresma. Para unos amigos que este sábado iban a ponerse en la calle con su Nazareno. Con el plante de quijotes con costal, ole la universalidad de nuestros sentimientos hacia Él y Ella.

Sean felices y extrapólenlo y ahora más que nunca, felicidades mañana para los padres, a los y las José, Pepe y Pepa.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup