Bendecidas las nuevas potencias de plata que portará el Señor de la Entrada Triunfal de Linares en el Vía Crucis de las Hermandades

La iglesia de San José de Linares ha sido testigo de la bendición del nuevo ajuar que portará el Señor de la Entrada Triunfal próximamente. Durante la Solemne Eucaristía en honor de Nuestro Señor Jesucristo Divino Maestro, celebrada con motivo de la Solemnidad de Cristo Rey, se ha bendecido un nuevo juego de potencias que engalanará la imagen de la Efigie concebida por Lourdes Hernández.

Donadas por un grupo de devotos hermanos y hermanas de la cofradía y realizada por Paula Orfebres de Lucena, estas impresionantes piezas de orfebrería serán estrenadas el próximo Miércoles de Ceniza, en el emotivo Vía Crucis organizado por la Agrupación de Cofradías. En esta ocasión, Nuestro Señor presidirá la procesión luciendo su nueva vestimenta, que sin duda realzará su majestuosa figura.

Las potencias, bañadas en plata, presentan un diseño alegórico a Cristo Rey del Universo, inspirado en los modelos decimonónicos. Su elaboración ha sido realizada con gran esmero, buscando reflejar la santidad y el poder del Señor. Los haces de luz, sembrados de flores de lis, simbolizan la majestad de Cristo como soberano de Cielos y Tierra. Un detalle que llama la atención son las iniciales de Jesús Hombre Salvador (JHS), realizadas en oro y engastadas con circonitas color violeta. Estas iniciales, enmarcadas en una orla neobarroca, añaden un toque de elegancia y distinción a la pieza.

Además, las potencias cuentan con tres amatistas púrpura, una en cada una de ellas. Esta gema, asociada por los primeros cristianos a Cristo debido a su capacidad para apaciguar las pasiones y simbolizar la pureza de espíritu, adquiere un significado especial en esta pieza. Su color, entre el violeta y el rojo, evoca el sufrimiento y las heridas de Cristo, convirtiéndola en un elemento cargado de simbolismo religioso.

Con esta nueva incorporación a su ajuar, la imagen de Nuestro Señor Jesucristo Divino Maestro se enriquece aún más si cabe de cara a un año que será, presumiblemente, inolvidable.