La localidad malagueña de Torremolinos ha sido testigo está brillante y luminosa mañana de diciembre de la bendición del nuevo Simpecado de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío. Una espectacular obra diseñada y ejecutada por el artista malagueño Fernando Prini, realizada el plata fina y sedas sobre tisú, con orfebrería de Alberto Quirós. El nuevo Simpecado obedece a un proyecto ambicioso que tuvo su germen en el año 2015. para su bordado se han empleado todas las técnicas que existen incluso especialmente las más valoradas y complejas en este arte del bordado a realce, la seda plana y la hojuela.
Cabe destacar que la técnica de la seda plana está casi en desuso por ser muy lenta y difícil ya que hay que saber pintar pero en vez de con pinceles y pintura con aguja e hilo de seda natural. Y los que fueron traídos expresamente desde Alemania. la técnica ha sido aplicada para el borrado de los ángeles y los ramilletes de flores que llevan entre sus manos al igual que para las flores que lleva la Virgen encima de las ráfagas como ofrendas que los ángeles le hacen a la madre de Dios.
La hojuela ha sido la técnica principal empleada en el Simpecado realizada de todas las formas posibles las principales de punta y en breve con tantas variaciones que hacen enriquecer esta creación haciéndole una pieza única e importante en el mundo artesanal del bordado. Otra de las técnicas empleadas ha sido el oro extendido o cartulina realizada en hilo de caramaña que es el hilo dorado más fino que existe. Las cartulinas van resueltas plumeadas voladas, alistadas, lisas y torneadas.
Como el propio Fernando primi ha explicado, «este Simpecado ha tardado en realizarse dos años tiempo suficiente para hacer las cosas como se entendían. Aquí no hay nada por casualidad ni hecho con ninguna premura de tiempo. Teníamos claro desde el principio que no había prisa y que íbamos a disfrutar haciéndolo lo mejor que pudiésemos y que la Hermandad lo viese crecer trabajando conjuntamente para hacer el capricho del arte en realidad para así honrar a la Virgen del Rocío con una gran joya ya que entendíamos que era la pieza principal de la Hermandad».
Además, Prini ha subrayado que «este simpecado ha sido uno de los retos más importantes de todas las obras que he realizado a lo largo de mi carrera», al tiempo que ha subrayado «he querido solucionar cada detalle con soluciones distintas a las normales que desde fuera se veían para así realzar dando fuerza con ellos al diseño con todas sus posibilidades que creía y veía cada vez que lo miraba».
Un empeño fundamentado en la profesionalidad y la creatividad del artista malagueño que han propiciado que Torremolinos cuente con una verdadera joya que ya forma parte del patrimonio colectivo del universo rociero.



