La Semana Santa es una fiesta viva. Tanto, que una celebración que transcurre sólo durante una semana, se habla de ella todos los días del año. Entre tanto hablar, se va perdiendo la esencia, su elemento fundamental. Cogen otros componentes exteriores y lo analizan hasta exprimirlos. Hay muchos. Símbolo de la riqueza de nuestra semana grande que incluso en ocasiones pueden pasar malas jugadas, ser incluso esos mismos elementos las heridas más grandes que puedan sufrir las cofradías.
En los últimos tiempos estamos viendo cambios de bandas y capataces que llenan la actualidad cofrade. Es raro el día que no te llega un “whatsapp” anunciando uno de estos cambios. Con los obligados cientos de mensajes posteriores que recibes y sin quererlo estás dentro de una tertulia digital. ¡Qué pena, con lo bien que se está hablando de cofradías a través de la madera de la barra de un bar y con cervezas de por medio!
El caso es que algunos de los tantos mensajes que recibes son falsos. Y no vienen de la denominada “prensa morada”. Sino de sujetos sin paradero que gracias a las redes sociales pueden extender un rumor con más rapidez que la velocidad de la luz.
¿El motivo de la creación de estos bulos? No lo sé. Quizás el sujeto no tuvo lo culpa. Puede ser que fulanito le había confirmado tal noticia porque había escuchado de menganito que quizás pudiera ser cierto porque a la vez se había enterado por un amigo de una opinión de un sobrino-nieto de un oficial de la Junta de Gobierno sobre tal tema. Estamos en la ciudad más novelera del mundo y aquí hay imaginación para rato.
Aunque también podríamos llegar a que tal rumor se ha creado con la intención de un sujeto o de una serie de sujetos para sembrar la polémica. ¿El motivo? Para hacer daño. Desgraciadamente ya sabemos que en las cofradías hay gente de todo tipo. Y no faltan los que en vez de rendir honores al Señor y a la Virgen trabajan para rendir honores a su ego. Rumores que se mueven por intereses personales u otros motivos que no consigo descifrar porque gracias a Dios me mantengo al margen de estas perversas acciones.
Con esto podemos llegar a la conclusión de que el enemigo de las cofradías lo tenemos dentro de ella. No voy a anunciar todos los bulos que se han creado durante los últimos meses. Estoy seguro que algunos de ellos ni siquiera me han llegado. Pero por citar algunos que ustedes ya veréis encontramos un tuit falso con el nombre de la cuenta de Twitter de la web Pasión en Sevilla en el que se mencionaba que Antonio Santiago había sido destituido de la Hermandad de los Estudiantes. Algo totalmente incierto.
Pero todos estos bulos no se quedan en la capital. También ocurre en los pueblos donde es más fácil encontrar al culpable de ellos. Ejemplo de ello lo encontramos en otro tuit falso, esta vez utilizando el nombre de la Banda Municipal de Morón que publicaba que un “preacuerdo con la Hermandad de la Carretería para acompañar a Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad en su estación de penitencia durante los próximos 2 años”. Las consecuencias se la podríais imaginar, un revuelo por todo el pueblo que se intentó apaciguar con la rápida actuación de la banda para desmentir la noticia.
Sólo podemos llegar a la conclusión de que estos rumores lo único que provocan es daño a las hermandades o las instituciones que participan de ellos. Perdiéndose toda la esencia de la Semana Santa. Una esencia que hoy no quiero contárosla porque ya sabéis ustedes de primera mano cuál es porque amáis y protegéis a la Semana Santa.





