Burladero | Pa cá y pa yá

Estimado, amable y fiel lector. Solo por esta semana traslado nuestra atalaya a la noche del domingo por motivos laborales, o dicho de manera más coloquial, que estoy más liado que la pata de un romano.

Y hablando de enredos varios, la que le espera al Domingo de Ramos de 2026 es menuda. Y todo gracias al brillante pensamiento del mejor Consejo de Hermandades que ha tenido Sevilla, como bien sabemos.

Esta misma semana conocíamos el nuevo orden de paso de las cofradías de la jornada para la próxima Estación de Penitencia, un anuncio que no ha dejado a nadie indiferente.

La Cena será la segunda hermandad del día, y la Paz (la de mayor recorrido del día), será la cuarta, algo que nadie en su sano juicio haría con una corporación que está doce horas en la calle.

Pero no pasa nada, si hay que ir en ese lugar, se va sin problemas. Todo sea por arreglar el Domingo Ramos, que ya es complejo de por sí y lo que menos necesita es un cambio de dirección.

Al mismo tiempo, la Estrella vuelve a ocupar una de las últimas posiciones, justo antes de la Amargura y el Amor, que cerrarán la jornada.

El cofrade de a pie se pregunta el beneficio de estos lugares que no aportan absolutamente nada al bienestar del cortejo, que sale en torno a las cinco de la tarde y no regresa hasta altas horas de la madrugada.

¿No sería más lógico, amado lector, que La Estrella y La Paz estuvieran en la primera parte? Ya le digo yo que sí. Posiblemente si estas dos corporaciones ocuparan el segundo y cuarto puesto mejorarían gran parte de las dificultades de las últimas décadas.

Pero por el momento, y a pesar de nuestra buena voluntad, el año que viene se vivirán nuevos episodios de caos, bullas, tapones y retrasos en la Carrera Oficial. Que Dios nos coja confesados. Pasa una extraordinaria semana y nos vemos el próximo viernes.