Caído y Fuensanta participará en octubre en una cita bicentenaria

El periodo estival está siendo extremadamente intenso en lo que a noticias que dan cuenta de salidas extraordinarias que se reparten a lo largo y ancho de toda la geografía cofrade. Este es el caso de la salida extraordinaria que tendrá lugar el próximo 20 de octubre, sábado, en la localidad cordobesa de Benamejí, con motivo del bicentenario de la fundación de la de la Real Cofradía de María Santísima de los Dolores, Santísima Virgen de la Esperanza y Nuestra Señora de la Soledad.

Una corporación centenaria, que atesora buena parte del devocionario esencial de la población benamejijense y cuyos máximos responsables han querido contar, para esta cita histórica, con una de las formaciones musicales más importantes de la ciudad de San Rafael, la Banda de Cornetas y Tambores Caído y Fuensanta que aportará su indiscutible calidad y su acreditada solvencia a esta salida extraordinaria.

Una noticia que vuelve a subrayar el excelente momento en el que se encuentra la banda cordobesa que se traduce en su presencia en multitud de acontecimientos a lo largo del año y que propicia que su nombre se halle, con extraordinaria frecuencia, en todas las quinielas cuando se plantea la necesidad de buscar la formación adecuada para conceder el brillo que merecen acontecimientos de esta índole.

La cofradía de nuestra Señora de los Dolores rinde culto a la única Dolorosa que, hasta la incorporación de la cofradía de la santa Cruz, procesionaba en la Semana Santa de Benamejí. Durante las estaciones penitenciales, figura bajo tres advocaciones diferentes: Nuestra Señora de la Esperanza, en la tarde del Jueves Santo; en la tarde del Jueves Santo; Nuestra Señora de los Dolores , en la mañana del Viernes Santo; y María Santísima de la Soledad, en la procesión vespertina del Santo Entierro.

Pese a que la hermandad tiene su acta fundamental fechada en 1814, ya con sede canónica en la parroquia de la Inmaculada, a instancias del presbítero don Miguel de Lara Valencia, que fue su primer hermano mayor, rindiendo ya culto a las diferentes advocaciones de la Esperanza, los Dolores y la Soledad, fueron aprobadas sus normas estatutarias en 1818. Con número de expediente 10,480 y fecha de 21 de septiembre de 1848, la reina Isabel II le concedió el título de Real, en documento avalado por la firma del ministro de Gracia y Justicia, Lorenzo Arrazola y conservado en el archivo de la propia cofradía.

Su afianzamiento reciente se produce en las décadas de las cincuenta y sesenta, bajo el auspicio de don Juan Molía y de don Juan García Pedrosa. otra etapa significativa es la que va de 1980 a 1993, cuando ocupa el puesto de hermano mayor don Francisco Aragón Leiva, al que relevó don José Luís Rollón; en el mismo año de inicio de este mandato se produjo la última renovación de los estatutos. En la actualidad, ocupa el puesto de mayor responsabilidad en la hermandad don Antonio Lara Cobacho.

Cuenta con una cifra próxima a los trescientos cofrades, repartidos entre hombres y mujeres, dedicando triduo a sus imágenes cada Viernes de Dolores. Mientras que la Virgen de la Esperanza lleva en la salida procesional saya y manto verde, los colores se cambian por el morado, cuando figura como Virgen de los Dolores es morado, y por el negro, si lo hace como Soledad. El hábito penitencial de sus hermanos se compone de túnica morada, capirote negro y cinturón de esparto.

En la tarde del Jueves, unos sesenta cofrades marchan ante la Virgen de al Esperanza, antigua talla procedente del desaparecido cenobio carmelitano; la Dolorosa va sobre las andas que comparten las diferentes advocaciones, aunque en la mañana del Viernes se la añade un respetuoso palio de ocho varales. En la tarde, como ya apuntamos anteriormente, cierra, con el nombre de Virgen de la Soledad, la comitiva del Santo de Entierro de Cristo.

Las tres imágenes de esta cofradía han sido atribuidas a la escuela granadina. Nuestra Señora de la Esperanza, que viste manto de terciopelo verde sobre vestido blanco, procede, posiblemente del antiguo convento carmelita de la localidad. De nuestra Señora de los Dolores se ha dicho que es la imagen más antigua de las tres. Lleva las manos unidas y un corazón atravesado por puñales en el pecho. Va en el mismo paso que la Esperanza, al que se le incorpora un palio morado -como su manto- de ocho varales. Finalmente, la Virgen de la Soledad, que no sale de la parroquia de la Inmaculada Concepción como las anteriores, sino de la ermita de San Sebastián. Su manto y su palio son de color negro.