La obra, firmada por José Cabrera Lasso de la Vega, refleja con intensidad la identidad espiritual, artística y popular de la gran festividad asuncionista de la villa
En la tarde de este sábado, la Real Hermandad de Nuestra Señora de la Asunción ha dado a conocer el cartel anunciador de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen, principal fiesta religiosa y popular de la localidad, y de la Salida Triunfal de la Santísima Virgen en la madrugada del 15 de agosto. El acto se celebró en el marco devocional del Ejercicio de la Sabatina, con la presencia de hermanos, devotos y fieles congregados en torno a su Madre gloriosa.
La pintura, firmada por el reconocido artista sevillano José Cabrera Lasso de la Vega, constituye un nuevo testimonio de la dimensión artística y simbólica de la devoción asuncionista en Cantillana. El autor, formado en la Escuela de Artes de Sevilla, ha desarrollado una sólida trayectoria en el ámbito de la pintura sacra, siendo autor, entre otras obras destacadas, del cuadro del beato asuncionista Francisco de Asís Arias Rivas, bendecido el 14 de agosto de 2024 al término de la Solemne Novena.
Una exaltación visual del dogma y de la fiesta
El cartel es un óleo sobre lienzo en el que la Virgen de la Asunción aparece representada en posición frontal, rodeada de ángeles que la elevan a los cielos y portan sus atributos, en una visión que remite al misterio glorioso proclamado por la Iglesia. La imagen luce su inconfundible aro de estrellas, y se sitúa sobre el perfil de su paso procesional, incorporando en la canastilla diversas escenas que condensan el fervor popular y el carisma espiritual de la devoción cantillanera.
Los colores celeste y blanco, propios de la Hermandad y omnipresentes en el universo visual de Cantillana durante la festividad, dominan la composición. El fondo presenta un cortinaje rojo que actúa como telón teatral, acentuando la centralidad y el esplendor de la imagen mariana.

Iconografía, historia y emoción
La obra incorpora, además, una rica simbología. Entre los elementos más destacados se encuentra una representación del Arco de las Veredas cubierto por una intensa lluvia de pétalos, así como la procesión del Rosario de vísperas del 14 de agosto, presidida por el Simpecado de Gran Gala, una de las insignias más queridas y significativas de la corporación.
Junto a estas escenas, el artista ha incluido referencias históricas como la figura del Rey Fernando III el Santo, quien consagró Cantillana y su iglesia parroquial a la Asunción tras la reconquista. A su lado, emerge la silueta de la Torre del Reloj, construcción de origen almohade que marca simbólicamente las 21:00 horas, momento exacto en que la villa se dispone a vivir su noche más esperada.
El conjunto pictórico culmina con una evocación emocional de la mañana del 15 de agosto, cuando la Virgen de la Asunción, perfumada de nardos y rodeada de un pueblo rendido a sus plantas, regresa triunfal a su templo entre cánticos, lágrimas y vítores.
Con esta obra, Cantillana inicia oficialmente el camino hacia una de sus fiesta esenciales, en la que el arte, la fe, la historia y la identidad comunitaria se entrelazan en una celebración sin parangón en el calendario mariano de Andalucía.





