La Junta de Gobierno de la Hermandad de las Penas de Santiago de Córdoba tendrá que buscar a la persona apropiada para iniciar una nueva etapa en lo que respecta a la cuadrilla del segundo paso de la cofradía toda vez que quien ha ejercido de capataz en los últimos años, Carlos Lara, no seguirá realizando esta labor tras haber presentado su dimisión al hermano mayor de la hermandad, por motivos personales, propiciando un punto de inflexión que culminará con el nombramiento de su sucesor.
Carlos Lara Luque quien ha compaginado en los últimos años este cargo con su magnífico trabajo como capataz del misterio de la Sagrada Cena, del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención y del paso de la Soledad franciscana y tiene en su currículum una exitosa trayectoria previa como capataz del palio de la Virgen de la Trinidad de la Santa Faz, y ha demostrado su valía como capataz de la cuadrilla costalera del Nuestro Padre Jesús del Calvario, entre 2017 y 2021, evidenciando una madurez propia de quien desempeña dicho oficio con la naturalidad derivada de su incuestionable capacidad técnica y unas cualidades innatas para llevarlo a cabo.
Labor como capataz que desarrolla con indiscutible solvencia, lo que demuestra que su no continuidad obedece a razones de otra índole más relacionada con aspectos adyacentes que a su desempeño ante el martillo. Conviene subrayar que en la procesión extraordinaria que protagonizó la Virgen de los Desamparados, entronizada en el paso de palio de la Cofradía de las Penas de Santiago, hace tan solo unas semanas, Carlos Lara no fue invitado a participar. Con su dimisión se abre un nuevo horizonte para la cuadrilla de la Virgen de la Concepción. Un horizonte en el que todo se halla por edificar. Una historia por escribir para la que será nuevamente el tiempo quien otorgue a las decisiones adoptadas en los últimos tiempos la categoría de éxito.





