Córdoba ha sido testigo de la presentación de la impresionante película documental de la Coronación Pontificia de la Virgen de la Paz y Esperanza, celebrada el pasado mes de octubre, creada por el prestigioso realizador Carlos Valera Bastida. Una auténtica joya que sintetiza todo lo vivido con motivo de este acontecimiento histórico así como los preparativos que lo antecedieron.

En declaraciones concedidas a Gente de Paz, Valera ha resaltado que todo ha seguido el guion que había previsto cuando aceptó el trabajo. «Tenía claro que se debía contar en primera persona. Ser contado por las personas que han vivido de cerca todo lo acontecido en esos días», ha destacado. Igualmente ha explicado que la obra tiene un desarrollo cronológico, aunque pone en antecedentes al espectador con los orígenes de la Hermandad, por qué se corona una Imagen o las diferencias entre los distintos tipos de coronaciones.
El autor ha destacado que siempre ha tenido en cuenta el factor humano, pues «la Virgen se corona por una devoción originada y heredada de las generaciones pasadas y que nos dejaron este precioso legado». En la película Valera se ha hecho eco de la acción social, de los preparativos… Todo lo que se ha llevado a cabo hasta culminar con aquel memorable 15 de octubre.
Una película plagada de momentos cargados de una especial emotividad, más allá del traslado de la Paloma de Capuchinos a la Santa Iglesia Catedral y la masiva procesión triunfal tras la Coronación Pontificia, como el besamanos extraordinario que tuvo lugar en el templo Mayor de la diócesis -emocionantes las miradas de los devotos-, el triduo de la coronación predicado por Mario Iceta arzobispo de Burgos, Juan José Asenjo arzobispo emérito de Sevilla y Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix.

Especialmente intenso es el tramo dedicado al momento en el que la Virgen tránsito por la calle Capitulares, frente al Ayuntamiento de Córdoba y la Real iglesia de San Pablo donde una representación de la Hermandad del Rocío, rindió honores a la Paloma Blanca de Capuchinos o el momento en el que la Virgen visitó la casa de su imaginero, el añorado Juan Martínez Cerrillo, en presencia de sus hijos, agradecidos y emocionados.
Desde la cercanía que profesa este consagrado realizador ha subrayado que el documental «Córdoba, corona de la Paz. La Esperanza de Dios», llega al corazón, «tiene su pellizquito». Y a fe que lo ha logrado con una obra para la memoria colectiva de los hermanos de la Paz y Esperanza y de toda la Córdoba cofrade. La primera joya de Carlos Valera para la ciudad de la Paz y Esperanza.





