A pesar de tener las miradas puestas en el próximo Congreso de Hermandades y que aún hay que celebrar una Madrugada más, algunos hermanos de La Macarena comienzan a tener en mente la cercanía de las próximas elecciones que se celebrarán en 2025.
En esta tesitura, han comenzado a rumorearse por las calles y mentideros hispalenses algunos nombres de hermanos de la corporación del Arco que podrían postularse para ser la persona que suceda en el cargo a José Antonio Fernández Cabrero, que concluirá su segundo mandato sl frente de la hermandad. Todos ellos con gran experiencia en juntas de Gobierno y hombres comprometidos con la Hermandad. Nombres que, hasta el momento, solo pueden ser formulados si nos adentramos en el terreno de la rumorología. Será el tiempo el que determine si estas hipótesis terminan materializándose en certezas o si, por el contrario, quedan relegadas a meras habladurías o a intenciones que no logran cuajar.
El primer nombre que sonó con fuerza, prácticamente ya desde el ecuador del mandato de Fernández Cabrero, debido también a su actual cargo, fue el de Eduardo Dávila Miura, actual Teniente Hermano Mayor. Pese a que goza de todos los condicionantes para optar a un cargo de tan elevada responsabilidad, no son pocos los que apuntan que sus muchos compromisos podrían influir en que actualmente decline cualquier opción de presentar su candidatura a un cargo que conlleva una amplia dedicación. Al menos, de momento.
Su compañero de Junta, José Luis Notario, actual consiliario segundo y encargado de Cultos, Acólitos, Coral, Escolanía y Ropero, y abogado de profesión es otro de los nombres que se han barajado en los últimos meses. Incluso hay quien apunta, en un alerde de especulación, que podría ser el «elegido» por el propio Fernández Cabrero para que tome el testigo y profundice en la linea marcada por la actual Junta de gobierno. Especulaciones que carecen del respaldo suficiente como para darles una validez periodística pero que confirman que el rumor está en la calle. Notario ha ostentado también, en tiempos de Juan García, el cargo de mayordomo de la Virgen del Rosario.
Finalmente, y sonando con fuerza en los corrillos de hermanos, suena el nombre de Fernando Fernández Cabezuelo, quien también perteneció a la Junta de Juan García, en el cargo de fiscal 1° y de consiliario 1°. Un nombre que se baraja desde hace mucho tiempo como una opción plausible para optar a hacerse con la vara dorada y asumir la enorme responsabilidad que implica ser hermano mayor de la hermandad más importante del mundo. Incluso hay voces que aseguran que se vienen produciendo movimientos, en los últimos meses, orientados a lograr, en torno a su figura, una candidatura de consenso que aúne las diferentes sensibilidades latentes en el seno de la corporación.
Sea como fuere, aún queda, si los plazos se cumplen, un año para las elecciones macarenas. Sólo queda esperar a que los interesados en gestionar los designios de la Hermandad, echen el paso al frente. Mientras tanto estas opciones no me dice porque y las que puedan surgir en los próximos meses, seguirán formando parte del terreno de la suposición.








