Hay quien dice que El Rocío es sólo cante y baile… Con el cartel que esta noche ha visto la luz en la capital onubense para la Hermandad de Huelva y nacido de las manos de Fernando Vaquero, quedará para siempre reflejado el esfuerzo sobrehumano que, en algunas ocasiones, hace el rociero.
“Con Huelva yo camino”, así ha titulado el artista sevillano a ese óleo sobre lino de 100 x 70 cm que será santo y seña de aquel que llega quemado por el sol tras su carreta de plata andando, descontando los pasos que le separan del principio y fin de su promesa, esa reja bendita que es antesala de la misma gloria.
En propias palabras de Vaquero «la fe, el esfuerzo, el sol, las arenas, el polvo del camino…en definitiva la figura del peregrino de a pie es la protagonista indiscutible del cartel del Rocío de la Hermandad de Huelva de este año», pues ha querido poner en valor esta «heroica figura, pocas veces representada en la cartelería rociera». Y es que, tal y como ha expresado en su presentación «si hay una hermandad en el universo rociero en la que esta figura destaque por encima de las demás, esa sin duda en la Hermandad de Huelva».

En los peregrinos de a pie queda reflejada, como en una ensoñación, derivada del color amarillento de la mezcla del sol y el polvo de la arena, la crudeza de esos días. Y así ha presentado al peregrino, sin obviar nada de su camino «sucio, cansado, con su pañuelo y su medalla al cuello, decidido, caminando siempre hacia adelante, dejando sus huellas en las arenas polvorientas como testigos un año más de su caminar hacia la Blanca Paloma».
Y todo floreció una tarde enero revisando un archivo fotográfico en un pueblo tan rociero como Ginés. Centenares de fotos pasaron por sus manos mientras su amigo le contaba su experiencia como peregrino, como hermano… Le habló de la carroza, de los carros… Del color del sol, el momento de La Charca, de las cintas en los sombreros y las chaquetillas blancas… Sin embargo, de entre todas a Fernando Vaquero le llamaban la atención la de los peregrinos con las bocas tapadas con sus pañuelos, con sus manos alzadas al cielo avisando de obstáculos, caras llenas de barro por el sudor…
Y como todo pasa cuando se habla del Rocío, la Virgen lleva sus cuentas y te dicta el camino. De regreso a su casa «una sevillana sonaba en la radio, era una sevillana de Paco Millán. Aquella letra decía así: Con Huelva como siempre camino… buscando el resplandor de tu cara… Mi senda solo tiene un destino, que en mayo no me deja tranquilo, soñando la luz de tu mirada,
con Huelva, como siempre camino… buscando el resplandor de tu cara. Contigo quedarán nuestras huellas, que no existe ni un grano de arena, que no bendiga mi simpecao aromas que en el alma se quedan
que a paso lento me va embrujando…». Sevillana interpretada en este momento de la presentación por el coro de la Hermandad. Y así nació este magnífico cartel de la Hermandad de Huelva. Es por este motivo por el que parte de la letra aparece en el cartel, como si ese peregrino nos la estuviera cantando junto a las mujeres y otros hombres.
Al fondo, y como algo también característico de esta Hermandad, aparecen los caballistas con sus chaquetillas blancas junto a la carroza de plata, «bañada por la luz del sol, el viento mueve sus cintas y ya está puesta arriba su corona anunciándonos que Ella está cerca».
Fernando Vaquero vuelve a demostrar esa sensibilidad tan apreciada en sus carteles. Dejando constancia que su elección como cartelista es sinónimo de éxito, pues demuestra una vez más que su inspiración no tiene límites.





