La Ciudad de Linares recibió el sábado la triste noticia de la pérdida de uno de sus artistas cofrades más queridos y quizás uno de los más valientes que ha podido contemplar de la Semana de Pasión linarense. El tallista Guillermo Francoso nos dejaba a la edad de 88 años en la Ciudad de Barcelona donde pasó los últimos años de su vida.
Guillermo Francoso González nació en Linares en el año 1929, desde joven se había interesado por el tallado de la madera y a la edad de 25 años ya había realizado el trono de Nuestra Señora de los Dolores, titular de la Hermandad del Rescate. La primera gran obra que realizaría en la Ciudad surgiría de su atrevimiento y su valentía.
Tras la Guerra Civil, la Hermandad de la Santa Cena encargó el nuevo grupo escultórico al imaginero santanderino Víctor de los Ríos que realizaría una de las obras cumbre de la Semana Santa linarense, una Santa Cena única diseñada para que el público la pudiera contemplar de frente. El joven tallista linarense se mostró firme para hacer un proyecto de tal magnitud y el cual ya estaba previsto que fuera realizado por el escultor malagueño Francisco Palma Burgos. Diseñó un proyecto minucioso a tamaño real que impresionaría a la Hermandad.
Guillermo se puso manos a la obra trabajando doce horas al día y visitando el estudio de Víctor de los Ríos quien al ver su gran trabajo le prometería un puesto en su equipo.
El monumental trono de la Santa Cena fue realizado en maderas de ukola traídas desde Guinea y estuvo terminado en los días previos de la Semana Santa de 1956, esos días le sirvieron a Guillermo para retocar su gran obra y adaptarla al Misterio siendo en vano pues el día anterior al Domingo de Ramos, Víctor de los Ríos, ignorando que aún faltaba la peana que alzaría la escena, rompió los remates superiores del trono que tapaban los pies de los apóstoles. Este hecho dejó desconsolado al joven Guillermo que, entre lágrimas, vio como su gran obra era masacrada por un soberbio Víctor de los Ríos. Ese día se prometió a sí mismo que no realizaría ningún paso más.
Dicha promesa permanecería vigente hasta el año 1959, año en el que la Hermandad del Nazareno encargaría la Imagen del Señor y San Juan a Víctor de los Ríos siendo la última obra que realizaría en la ciudad. Para la realización del paso del nuevo Señor de Linares no se pensó en otro que no fuera Guillermo y este en un primer contacto con la Hermandad mantuvo su negativa. Ante la insistencia de la Corporación de San Francisco, Guillermo procedió a la realización de un rápido boceto que no caló en la Hermandad y que daría paso a su última gran obra: un paso de tres cuerpos superpuestos realizado en madera de ukola y pino de Flandes con unas dimensiones de dos metros y medio de anchura y seis metros de longitud. El paso fue sufragado por el pueblo de Linares a través de la campaña “Linares por un trono”.
Por último realizaría el paso de María Santísima del Mayor Dolor representando la fachada de la Iglesia de San Francisco en el frontal delimitándola con grupos de columnas. Actualmente es la Imagen de San Juan la que procesiona sobre él.
El sábado perdimos a uno de los grandes artistas de la Ciudad cuyo legado será eterno. Descanse en Paz.




