El fin de semana, la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro del Águila ha sido un continuo peregrinar de devotos que han acudido a encontrarse cara a cara con el Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, que ha protagonizado su tradicional besapiés en el que ha estado presente nuestro compañero Benito Álvarez para dejar testimonio gráfico a través de su particular manera de entender la fotografía cofrade.
La imagen del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono es de estilo barroco, datada en el primer tercio del siglo XVII y de autor anónimo, aunque reiteradamente atribuida al círculo del escultor Francisco de Ocampo. Tallado en madera de cedro, y con una altura de 1,92 m, presenta algunos rasgos formales que invitarían a situar su hechura en un período de tránsito entre el manierismo final y comienzos del primer barroco: el tratamiento de las piernas especialmente alargadas en la zona tibial para provocar una mayor sensación de estilización y una cabeza de dimensiones pequeñas, junto a un estudio delicado pero no excesivamente detallado del pelo y la barba.
Es posible percibir en la talla el tono muscular propio del primer estadio posterior a la muerte, con laxitud post mortem y un pronunciado señalamiento muscular del tórax. Presenta corona de espinas, de una sola pieza con la talla, y los pies están clavados con un solo clavo, el derecho sobre el izquierdo. En cuanto al sudario, de tipo cordífero y evidente influencia mesina, es amplio y de pliegues ampulosos, recogiéndose en la parte superior del lado derecho y dejando al descubierto la cadera de ese lado.
Fuente documental | Hermandad de los Dolores del Cerro





