Contradicciones e hipótesis sobre el palio de plata roultz de la Macarena

Si hace un tiempo analizábamos los pormenores del famoso palio de plata roultz, elaborado en los talleres de Isaura que cobijase la sin igual imagen de la Esperanza Macarena, el cual sería estrenado en 1881 – aun cuando el informe elaborado por el IAPH fecha ese acontecimiento 10 años antes, previa restauración de la obra residente en Aracena – y la acompañase en sus largas madrugadas hasta 1890, comenzando una andadura a partir de entonces que comprendería a la Hermandad de la Soledad de Alcalá del Río, la de los Gitanos y la de la Vera Cruz de Aracena.

Sería a partir de entonces cuando comenzarían las contradicciones y con ellas, las hipótesis que consideran la posibilidad de la existencia de dos palios distintos, puesto que la página web de la cofradía de la Vera Cruz de Aracena afirma que es en 1916 cuando se adquiere el palio que antiguamente emplease la Macarena mientras que en la documentación aportada por los Gitanos concluye que no es hasta 1919 cuando se desiste de seguir haciendo uso de la mítica pieza patrimonial.

Por su parte, los respiraderos del antiguo paso también han sido tema de debate, ya que en la fotografía publicada en el volumen II de la colección denominada “Palios de Sevilla”, se aprecia cómo el palio que antaño perteneciese a la Macarena había sido modificado hasta convertirse en una llamativa y curiosa moldura haciendo las veces de respiraderos. De este modo procesionó la Santísima Virgen en el año en que se tomó la fotografía, correspondiente a la Madrugá de 1935, quedándose ahí la experiencia ya que la dolorosa presente en la fotografía que acompaña estas líneas solo realizó estación de penitencia en aquella Semana Santa. De la instantánea se puede extraer como conclusión que el diseño de la moldura es la misma que luciese el anterior palio, con la salvedad de que para esta ocasión, había sido invertida.

Por otro lado, los restantes elementos ornamentales como los colgantes del palio han desaparecido, no así el escudo de la parte frontal con el corazón atravesado, que ha sido reubicado en el centro del respiradero.

No obstante, siguiendo una tradición en la que las distintas piezas patrimoniales de una cofradía eran cedidas a otras con asombrosa frecuencia, los respiraderos adaptados que en su día completasen la estética de la Virgen de las Angustias se volverían a ver de igual forma esta vez para la primera salida procesional de la Virgen del Dulce Nombre allá en 1920. Dicho préstamo podría incluso considerarse algo aún más natural teniendo en cuenta que las dos cofradías compartían sede, que no era otra que la Parroquia de San Román.

También la corporación conocida bajo el nombre del Baratillo tuvo los transformados respiraderos en su poder, tal y como se muestra en la fotografía realizada entre los años de 1927 y 1930, puesto que la talla de la Virgen de la Piedad es la primitiva, siendo Ella la que ocupase en aquel momento el paso de palio de la mencionada hermandad.

Más tarde, en la triste fecha de 18 de julio de 1936 la Iglesia de San Román se convierte en el foco de un incendio intencionado que acabaría por destruir una gran parte de la riqueza patrimonial de la cofradía de los Gitanos, aunque indudablemente, la pérdida más dolorosa de todas fue la de sus imágenes titulares. Así las cosas, los analizados respiraderos no volverían a figurar nunca más en una fotografía, por lo que siempre se ha dado por sentada su desaparición durante el dramático incendio.

De otro lado y volviendo a la restauración del palio de la Virgen del Mayor Dolor de Aracena, realizada por parte del IAPH entre 2002 y 2009, la obra orfebre quedaría únicamente sujeta a exposiciones a partir de ese momento aunque lo cierto es que ya llevaba varios años sin salir en estación de penitencia.

En cuanto a la posible existencia de los dos palios ya tratada con anterioridad, se han realizado minuciosos estudios que, con una comparativa, pretenden esclarecer la verdadera historia del emblemático palio de la Macarena. Estas, en efecto, han servido para comprobar que el palio fue el de la célebre hermandad hispalense hasta el período de Aracena, en la que los distintos elementos decorativos ya son sustancialmente distintos como para pensar que ya pudiésemos estar hablando de dos obras y no de una misma, especialmente si se observa la diferencia de tamaño de los óvalos de la moldura central así como la cantidad amén del perfil de líneas curvas del palio de la Macarena que, en el caso del de Aracena, resultaba ser recto.