Córdoba, Portada

Córdoba laica pretende dejar a la Quinta Angustia sin su sede canónica

El grupo anticlerical Córdoba Laica continua su cruzada contra todo lo que huele a incienso, cristianos y cofradías. Sobradamente conocidos son sus continuos desvarios sobre la titularidad de la Catedral de Córdoba y su rechazo enfermizo a que la Carrera Oficial de la Semana Santa cordobesa concluya en el templo mayor de la Diócesis. La última de sus ocurrencias estriba en exigir que la Diputación de Córdoba «rescinda» el convenio suscrito con el Obispado que cede el uso de la iglesia que existe en el Palacio de la Merced, sede canónica de la Hermandad de la Quinta Angustia. Una exigencia que perjudicaría a la hermandad cordobesa que tendría que buscar a omodo en otro templo de la ciudad.

En el comunicado emitido al efecto por el grupo de extrema izquierda radical se indica que este uso es «contrario a la Constitución española, por ceder una parte importante de su sede al uso de una confesión particular, una situación que es contraria al derecho de libertad religiosa y de igualdad, tanto de quienes trabajan en ese mismo edificio como de la ciudadanía en general, a quien se debe la institución pública y su sede».

Añade que el templo es «una dependencia de la sede de la Diputación, estando declarada como Bien de Interés Cultural desde 2008, habiendo sido restaurada con dinero público» y que «el Cabildo cordobés hace uso como parroquia de la capilla existente en Diputación Provincial», algo de lo que asegura ha tenido conocimiento ahora pese a que el culto está restituido en la iglesia desde hace años. No obstante «Córdoba Laica solicita al gobierno de la Diputación Provincial que se dirija al Cabildo instando a reparar el abuso del convenio, retirando la denominación de parroquia de sus redes públicas».

Además añade que»no comprende esta cesión de patrimonio público al obispado de la Iglesia católica que tiene numerosos templos en la ciudad, algunos de ellos muy cercanos al lugar en cuestión» y subraya que «esto solo puede entenderse como la clara pervivencia de los privilegios que la Iglesia tenía en el franquismo y que no corresponden a un Estado democrático y aconfesional como es en la actualidad nuestro país».

«En la práctica -prosigue la nota, el Cabildo viene usando dicha capilla como una parroquia más, como se puede comprobar por el nombramiento el 4 de septiembre de un párroco (acto anunciado con carteles en la propia fachada de la Diputación) o por el propio calendario de misas expuesto en la puerta bajo el título de Parroquia de la Merced». Por todo ello Córdoba laica exige que cese está «anomalía «.