A punto de culminar el curso cofrade la actualidad cofrade se nutre de un buen número de interesantes noticias que dan cuenta de renovaciones, desvinculaciones y nuevas contrataciones que relacionan a diversas hermandades de toda la geografía cofrade y las formaciones musicales elegidas para con sus sones, poner el brillante contrapunto musical al devenir de sus sagrados titulares bajo el cielo de Nisan.
Es el caso de la noticia que acaba de confirmarse, el nuevo contrato que vincula a la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas, sin lugar a dudas, uno de los referentes y bandera indiscutible de la música cofrade en la ciudad de San Rafael, con la hermandad del Cristo del Amor de Jerez de la Frontera en virtud del acuerdo alcanzado para que la excelente formación cordobesa acompañe con su estilo inconfundible el caminar del paso del crucificado el próximo Martes Santo por las calles jerezanas.
Un contrato que se ha concretado por un año si bien nace con vocación de permanencia si todo sale con ha de salir en base a la indiscutible calidad contrastada de la banda de la Hermandad de la Merced y de que el estilo se adecua a la perfección al de la cofradía. Un acuerdo que se ha alcanzado en el marco de un trato inmejorable que se ha materializado en una visita a las instalaciones de la corporación tras la cual incluso representantes de la banda recorrieron con miembros de la junta de gobierno de la cofradía el itinerario para conocer in situ los puntos clave del recorrido, lo que da cuenta de la excelente sintonía surgida entre las partes desde el primer instante. Coronación de Espinas sustituye a la Banda de cornetas y Tambores de la Merced de Huelva.
El Cristo del amor es obra de Ramón Chaveli realizado en 1939. Es un crucificado que responde a los modelos barrocos, por lo que se definido como neobarroco. Es un Cristo de volúmenes muy formados y de gran dominio de la composición. El rostro es de facciones serenas, aunque hace la cabeza un giro ligeramente violento, para evidenciar que está muerto, lo que se confirma, además, por la manera que pende, muy colgante, del madero.
Las facciones son típicas Chavelinas: Ojos grandes, observándose la córnea (lo que demuestra su conocimiento de la anatomía humana y su experiencia en este ámbito); nariz recta y larga, de orificios nasales más bien pequeños; boca entreabierta, en actitud de haber emitido el último suspiro, el cuerpo es atlético y musculoso,lo que es una característica que está presente en otros crucificados del siglo XX de Jerez.
El neobarroquismo se expresa por la iconografía que mantiene nuestro Cristo de Amor: El rostro es sereno, pero el cuerpo aparece desplomado, lacerado, colgante. La corona de espinas gruesas y rudas que rodea la cabeza de este Cristo, realizada a modo de lanzada, tallada al nivel de la bóveda craneana, es considerada muy barroca. Los cabellos están magníficamente tallados, a base de crenchas compactas y largas, consiguiendo en ellos intensos juegos de claroscuros. Tiene el Cristo abierto el costado, del que brota abundante sangre, y la ley de la gravedad le ha puesto los brazos en tensión, de tal manera que el espectador nota el desplome de todo el cuerpo. El paño de pureza es complicado, con abundancia de pliegues y está entrelazado en ambos extremos.





