Cruce de gallardetes, Opinión

Cruce de gallardetes | ¡Sois muy pesados!

Querido lector de cruce de gallardetes:

A lo largo de esta semana que acaba, hemos visto como de nuevo dos artistas, han recurrido a la Fe católica para dar portada y anunciar sus trabajos. Como bien sabes, han recurrido a nuestra Fe y no precisamente para bueno, todo lo contrario, ridiculizando la figura de María Santísima y con ello, atacando los sentimientos religiosos de todos los creyentes.

Debo de reconocer, que en la redacción de este artículo, se me han venido muchos calificativos para definir a estos artistas, pero la educación es algo de lo que solo podemos presumir algunos, no todos. Así que aquí estamos de nuevo ante un nuevo atentado, algo, que para los católicos por desgracia se está haciendo habitual debido a que es de tan bajo nivel el trabajo de estos artistas, que no le queda más remedio que atentar contra Dios y la Santísima Virgen.

Está claro, que la mejor reivindicación contra estas acciones es en primer lugar rezar por la conversión de estos personajes y en segundo lugar, no consumir el trabajo realizado. Yo desde luego lo tengo claro, no pienso ver ni una película ni escuchar una canción de este tipo de personajes. Con mi persona desde luego no se van a lucrar este tipo de personajes.

Y vaya que si ponemos nuevamente la otra mejilla, pues, este tipo de personajes son unos auténticos pesados ¡pesadísimos! En verdad, aunque van de ateos progres, necesitan la religión para crear polémica y que se valore su trabajo, necesitan de Dios, aunque solo lo quieran para hacer daño, pero es la única forma que tienen de que se hable de su trabajo. Son unos auténticos pesados y su trabajo, una porquería, siendo encima pagada esta cultura por nuestros impuestos en muchas ocasiones, pues reciben ayudas públicas pues no hay Dios que vea sus películas.

En conclusión, que si queréis que se hable de vuestro trabajo, lo que tenéis que hacer es hacer cultura en condiciones, de quilates y no una marranada. Dejar a Dios que sea Dios y respetemos los sentimientos religiosos, pues los cristianos estamos cansados ya de que nuestros sentimientos religiosos se vean dañados por los de siempre.