En el año 1989 quedó desalojada la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la calle Dos de Mayo por su mal estado. Unas obras de cimentación para la realización del Teatro de la Maestranza propiciaron unas grietas en la cúpula y muros de la Capilla del Rosario. La Hermandad de las Aguas que reside en esta sede tuvo que abandonarla para recibir culto en la cercana Parroquia del Sagrario.
Para procesionar en Semana Santa, Las Aguas buscó un templo de su misma feligresía para iniciar la estación de penitencia. El único que reunía la posibilidad era la capilla universitaria del Rectorado de la Universidad de Sevilla. La Hermandad comunicó su intención a los Estudiantes que expresaron su conformidad siempre y cuando contaran con el permiso de la Universidad. Sin embargo, la contestación del Rector vino de forma de una respuesta negativa.
Tras no poder salir de su feligresía decidieron aceptar el ofrecimiento de la Hermandad de la Cena para hacerlo desde su iglesia de Los Terceros, templo que posteriormente ha albergado a otras cofradías como la de Los Gitanos y la Exaltación. No llevaban ni un mes en la Parroquia del Sagrario y las imágenes volvieron a trasladarse un 7 de marzo para llegar al templo de la calle Sol.
El Lunes Santo la cofradía dejó momentos únicos por calles por las que nunca había procesionado o no pasaban desde su estancia en San Bartolomé. Para llegar a la Carrera Oficial recorrió Sol, la Plaza de los Terceros, Gerona, Santa Ángela de la Cruz, Encarnación, Laraña, Orfila, Lasso de la Vega y Trajano. Mientras la vuelta la hizo por Placentines, Alemanes, Cuesta del Bacalao, Francos, Cuesta del Rosario, Jesús de las Tres Caídas, Alfalfa, Sales y Ferré, Cristo de Burgos, Doña María Coronel, Gerona, Plaza de los Terceros y Sol.





