La mirada de nuestro compañero Antonio Poyato nos vuelve a regalar, en virtud de su personalísima manera de observar a las imágenes sagradas, escudriñando la escena irrepetible, cuatro dolorosas cordobesas ataviadas de manera singular para el mes de los difuntos.
Cuatro bellezas insustituibles que, por obra y gracia de sus vestidores, representan cuatro maneras distintas de entender el arte de vestir a la Virgen. Desde Capuchinos a San Francisco, pasando por el Buen Pastor y San Basilio, la mirada del fotógrafo se detiene en la búsqueda del detalle para satisfacer la curiosidad del espectador y materializar a través de una pantalla la esencia creada a golpe de sabiduría por las manos que tienen el privilegio de concebir este maravilloso arte efímero.
Paz y Esperanza, Rocío y Lágrimas, Amor y Candelaria. Cuatro imágenes sagradas y cuatro devociones que florecen en cuatro puntos cardinales de la ciudad que reza en recuerdo de quienes un día estuvieron y permanecen para siempre en el alma de la memoria. Cuatro formas de sentir y cuatro maneras de entender el luto.





