Antonio Castillo Lastrucci fue uno de los imagineros más prolíficos del siglo XX, habiendo sido uno de los principales encargados de rehacer las imágenes sagradas perdidas en la Guerra Civil española.
En el caso del imaginero sevillano, el característico semblante e impronta con el que dotaba a las imágenes sagradas hace que estas sean fácilmente reconocibles a lo largo y ancho de nuestra tierra.
Dos de estas imágenes, el Cristo de la Buena Muerte de la sevillana Hermandad de la Hiniesta y el Cristo de la Luz del almeriense municipio de Dalias, son de la gubia de Lastrucci.
Ambas corporaciones han estrechado más aún los lazos que las vinculan, amén de la visita de la cofradía de la provincia de Almería al templo de San Julián, para hacer entrega a la corporación del Domingo de Ramos de un bello recuerdo en el que se aprecia la imagen del Cristo de la Luz.





