El Miércoles Santo es el día que más pasos salen por las calles de Sevilla, siendo un total de 19. Si el Lunes Santo es el día de los Cautivos, la cuarta jornada de la Semana Santa hispalense viene a ser el día de los Crucificados, no contemplando este año ninguna alteración de horarios o itinerarios. Sin embargo, la hermandad que en este día inicia la Carrera Oficial no representa este pasaje, sino las Negaciones de San Pedro.
Para este Miércoles Santo, El Carmen Doloroso estrena nueva túnica bordada en oro sobre tisú de plata para el Señor de la Paz, bordada por Manuel Solano bajo diseño de Francisco Reyes Villadiego, habiendo sido donada por un grupo de hermanos. Este taller también está elaborando el nuevo palio de Nuestra Señora del Carmen en Sus Misterios Dolorosos, vinculado a la orden carmelita. Los lugares de interés para ver uno de los pasos más grandes de la Semana Santa de Sevilla son la Alameda de Hércules a la ida y en la calle Feria a la vuelta, aunque es digno presenciar el paso de la cofradía ante el Convento de las Hermanas de la Cruz.

Desde Nervión, la Hermandad de la Sed saldrá con la restauración del canasto y los respiraderos del paso de Cristo por Francisco Pardo, Además, el Cristo de la Sed cuenta con una nueva pieza musical compuesta por David Hurtado, titulada La Sed de Nervión. Es una de las corporaciones más numerosas de la Semana Santa, siendo uno de los momentos más especiales del día su paso por el Hospital de San Juan de Dios. Santa María de Consolación, Madre de la Iglesia, llevará cirios solidarios por los donantes renales y por la Iglesia perseguida. Un detalle a la hora de ver la cofradía es fijarse en los penitentes, los cuales visten la primera túnica que tuvo la corporación: antifaz sin capirote ni capa y con cuerda como cíngulo. Además, ha cambiado el acompañamiento de la Cruz de Guía, que pasa a estar precedida por la Banda de Nuestro Padre Jesús Nazareno. La cofradía está inmersa en el cincuentenario fundacional, lo que llevará al Cristo de la Sed a protagonizar una salida extraordinaria el próximo 28 de septiembre; además, Carlos Valera ha dirigido para ello la película Sed. Cincuenta años con Sevilla.
Estampa típica de la Hermandad de San Bernardo en su transcurrir por el Puente de los Bomberos, con la Giralda fondo y con la petalada, a la vuelta al templo, que realizan los propios bomberos desde una grúa. Además, el tránsito de la cofradía por el barrio de Santa Cruz y el entorno de la Alfalfa son dignos de mencionar. Este año, es novedad la bandera concepcionista, bordada por Jesús Rosado y labrada por Ramón León, quien ha ejecutado también 20 jarras de plata sobredorada para los laterales de paso de palio. Por su relación con el Arma de Artillería, piquetes militares acompañan a los dos pasos. Es la hermandad con más nazarenos del Miércoles Santo.

El Buen Fin pasa por ser una de las cofradías sevillanas que más atiende al ámbito caritativo y social, cuya labor asistencial se centra en el Centro de Estimulación Precoz, recordado por una insignia en el cortejo. Es recomendable ver a esta cofradía a la ida hacia Carrera Oficial por la Plaza de San Lorenzo; a la vuelta, por la Cuesta de Bacalao y el regreso al templo en las últimas calles, ya en la madrugada del Jueves Santo. La cofradía de San Antonio cada Semana Santa cuenta con el debate popular sobre la recuperación del misterio. Este año, el Cristo del Buen Fin sale a la calle tras la restauración acometida recientemente por el IAPH. Además, la corporación estrena nuevos canastos para los diputados de tramo.
La Lanzada, por su parte, cuenta con numerosos estrenos y restauraciones, como los mantolines de las Santas Mujeres, diseñados por Gonzalo Navarro y bordados por Sucesores de Elena Caro. También es novedad el INRI de la cruz del Cristo de la Lanzada, obra de Ramón León, y la restauración de los candelabros -por Paco Pardo- y de la diadema de la Virgen de Guía, los nimbos de San Juan y de María Magdalena, las macollas de los varales y las coronillas de los candelabros de cola -por Manuel Sánchez Moreno-. Además, se estrenan 18 albas de acólitos. Es una hermandad recomendable de ver a su paso por la Alameda, a la ida, y por la Cuesta del Bacalao y la Plaza del Salvador, a la vuelta. Este año, la Divina Enfermera no contemplará la salida de la cofradía, ya que la imagen se encuentra en el taller de Juan Manuel Miñarro para ser intervenida.

El Baratillo contempla como estrenos la saya de la Virgen de la Caridad a partir de un traje de luces de Morante de la Puebla, guión con la imagen del entierro de Cristo de Pedro Roldán ubicado en el altar mayor de la Santa Caridad, -bordado por Luis Miguel Garduño según diseño de Sánchez de los Reyes- y nuevas varas de presidencia, diseñadas por el mismo autor y repujadas por Ramón León. La corporación de la calle Adriano suele aglomerar mucho público en Reyes Católicos y la Plaza de la Magdalena, aunque los momentos más emotivos de la cofradía se viven en el Arco del Postigo y el regreso a su sede canónica.
La salida de la Hermandad del Cristo de Burgos es una de las más llamativas de la Semana Santa, si bien el tránsito de la cofradía es digno de presenciarse en cualquier punto del recorrido. Sin embargo, el regreso desde la Alcaicería de la Loza hasta la Parroquia de San Pedro, a cuya entrada se escuchan varias saetas, es digno de mención. Este año la cofradía ha restaurado el manto de la dolorosa por Jesús Rosado Borja, los falores de plata del paso de Cristo por Armenta, los casquillos de la cruz y la orfebrería del palio por Orfebrería Andaluza. Una representación del Ayuntamiento de Burgos figura cada año en la presidencia del paso de Cristo.
Las Siete Palabras es la única cofradía del Miércoles Santo en sacar tres pasos a la calle. Este año, la hermandad ha llevado a cabo la restauración de los respiraderos laterales del paso de misterio por Daniel Sánchez y de la corona de la Virgen de los Remedios. Además, son novedad dos águilas de plata del Nazareno de la Misericordia -robadas hace unos años- y flecos de siete bellotas de las bambalinas por Sergio Guzmán. El Santísimo Cristo de las Siete Palabras es el crucificado más alto de la Semana Santa de Sevilla. Es una cofradía que guarda la compostura a lo largo de todo el recorrido, donde los lugares de interés recaen en la Puerta Real, a la ida, y las calles Alemanes y Hernando Colón, a la vuelta. Sin embargo, la entrada al templo es uno de los momentos más especiales de la hermandad. Este año, la hermandad retrasa su salida en cinco minutos (19:30 horas).
La jornada termina con el portentoso misterio de Los Panaderos, siendo la complicada salida de la hermandad uno de los puntos claves del recorrido. También es recomendable verla en la Cuesta del Bacalao y en la Plaza del Salvador, donde aglutina a numeroso público. Este año, la corporación ha culminado la restauración del paso de misterio en el taller de los Hermanos González. Dado el nombre de la cofradía, en alusión al origen fundacional por el gremio de la panadería, los nazarenos reparten picos en lugar de caramelos.





