De entre todas las piezas de bordado que componen el ingente patrimonio de la Hermandad de la Macarena destaca, por su gran valor y su incomprensible pérdida, el manto de salida que bordara Eloisa Rivero.
El manto, que forma parte indispensable del imaginario macareno, aparece en la mayoría de las fotografías más antiguas y conocidas de la Virgen, tal y como muestran las fotografías de la Virgen con los antiguos zapatos bordados (Foto 1) o la fotografía que sirvió de modelo para la recuperación en el año 2000 de la saya blanca que viste la Virgen de la Esperanza en el azulejo del Arco, bordada originalmente por Ojeda en 1908 y que pereció en el incendio de San Gil (Foto 2).
Afortunadamente, el manto siguió usándose para vestir a la Virgen en noviembre (Foto 3) y para su septenario (Foto 4), aunque desde los años 60 cayó en desuso y acabó siendo desmontado. En la actualidad, las piezas se reparten entre el paño mortuorio, el terno de luto que se compuso con partes del citado manto, del antiguo palio rojo y el moldurón del antiguo respiradero, y otras prendas.
En cualquier caso, la configuración actual del palio sevillano por antonomasia – el de la Virgen de la Esperanza – no se entiende sin prestar atención a los antecedentes que han ido componiendo a lo largo de los años el aspecto que presenta en la actualidad en cuanto a bordados se refiere.
Juan Manuel Rodríguez Ojeda diseña para su hermana Josefa Rodríguez Ojeda en 1890 un palio que debía ser ejecutado en terciopelo negro y oro. Este palio vendría a sustituir el de plata de Isaura estrenado en 1858, que hasta entonces se usaba para la estación de penitencia (Foto 5). Hizo juego con el manto estrenado en 1880 (Foto 6) hasta que el mismo Juan Manuel, inmerso ya en la revolución estética que llevó a la Hermandad a encabezar un nuevo estilo imitado y desarrollado después en toda Andalucía, diseña el personalísimo manto camaronero en 1900 (Foto 7). Casi una década después, da otro paso hacia delante con el estreno en 1908 del conocido ‘palio rojo’.
Pudieron verse, por tanto, varios conjuntos en un breve espacio de tiempo. De 1880 a 1900, el palio negro de Josefa Rodríguez Ojeda con el manto de Eloisa Rivero. Entre 1900 y 1908, el palio negro con el manto de malla juanmanuelino, y de 1908 a 1941 el manto de malla (alternado con el de tisú desde 1930) con el palio rojo.
Dentro y fuera de la Hermandad existe, desde hace años, el anhelo de la recuperación del manto negro y el palio rojo sin que de momento sea viable. Sin embargo, en el proyecto de uno de los candidatos para las últimas elecciones se empezaba a modelar la posibilidad de elaborar el cuarto manto de salida a partir del que bordara Rivera en 1880. Sirva este altavoz para apoyar la iniciativa, que regalaría a Sevilla una estampa inédita para todos.












