«Decretazo de Pedro Soldado» que suspende las elecciones del Carmen de Puerta Nueva, con graves acusaciones para la candidata y la Salud de Puerta Nueva

El decreto carga contra el Consiliario de la Hermandad afirmando que «no otorgó el visto bueno» a una candidatura, «sin que se aportase ninguna motivación canónica o pastoral para justificar dicha negativa»

Se prorroga sine die el mandato de Juan Vargas Padilla y su Junta de Gobierno

El obispado de Córdoba ha remitido a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de Puerta Nueva un decreto firmado por el delegado diocesano para Hermandades y Cofradías, Pedro Soldado Barrios, en el que se anuncia la prórroga sine die del mandato del actual Hermano Mayor, Juan Manuel Vargas Padilla, y de su Junta de Gobierno. En consecuencia, queda suspendido el proceso electoral iniciado. Ambas decisiones adoptadas «consultada la actual Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, que ha mostrado su total disponibilidad».

El decreto asegura que «como respuesta a la solicitud de una hermana para que se dispensase el requisito de antigüedad de cinco años establecido en los Estatutos de la Hermandad para poder presentar su candidatura a Hermano Mayor, se emitió Decreto con fecha 19 de diciembre de 2024 en el que se concedía dicha dispensa, dado que la Normativa Complementaria al Estatuto Marco para Hermandades y Cofradías establece un plazo de un año a tal efecto».

El decreto prosigue afirmando «que presentada la candidatura, el Consiliario de la Hermandad no otorgó el visto bueno a la misma, sin que se aportase ninguna motivación canónica o pastoral para justificar dicha negativa».

Así mismo, Soldado reconoce que la Hermandad de la Virgen del Carmen «lleva un tiempo sufriendo una crisis institucional por los planteamientos e intenciones manifestadas públicamente por la Pro-Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia en el Beso de Judas de hacerse con el control efectivo de la misma, mediante la incorporación masiva de hermanos de dicha Pro-Hermandad y la posterior presentación de una candidatura a Hermano Mayor y Junta de Gobierno, con el fin de reconvertirla en Cofradía de Penitencia, facilitando de este modo que la referida Pro-Hermandad se consolide definitivamente como Hermandad de derecho, sin necesidad de que se proceda a su erección canónica, mediante la adaptación estatutaria de las Reglas de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen». Una acusación extremadamente grave que no ha sido avalada con ninguna referencia concreta.

Adicionalmente, Soldado asegura que «la única candidata a Hermana Mayor que ha obtenido el visto del bueno del Consiliario, a través de unas declaraciones públicas, ha dejado patente que es también su intención esa fusión de la Hermandad del Carmen con la Pro- Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia en el Beso de Judas con sede en la misma Parroquia, inmiscuyéndose así en lo que son competencias propias del Obispo de la Diócesis». Unas graves acusaciones para las que no se ha aportado respaldo documental alguno.

El todavía delegado diocesano para Hermandades afirma que «en todo el proceso electoral seguido en la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, así como en diversos acontecimientos relacionados con la citada Pro- Hermandad y declaraciones efectuadas por sus miembros en su relación con dicha Hermandad, no solo se ha puesto en entredicho a la autoridad eclesiástica, sino que se han usado prácticas inadecuadas para conseguir el mencionado fin de obtener la fusión canónica de ambas entidades en una sola Hermandad de Penitencia». Todo ello sin aportar datos concretos que respalden semejantes afirmaciones.

«En virtud de lo anteriormente expuesto, consultada la actual Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, que ha mostrado su total disponibilidad, por el presente decreto» se prorroga sine die el mandato de Vargas y su Junta de Gobierno y se suspwnden las elecciones. Una decisión extremadamente controvertida que, con total seguridad, tendrá graves consecuencias en forma de reacción antes las graves acusaciones proferidas por el sacerdote, que ha puesto de manifiesto una crisis interna que ha sido ocultada durante mucho tiempo, que ha implicados incluso acciones judiciales, sin que absolutamente nadie con autoridad competente haya tomado cartas en el asunto para solucionar una situación derivada de la acción y la omisión perpetradas por quienes se victimizan y utilizan la manipulación y la mentira para aferrarse al poder que detentan. Una situación lamentable que esperemos que no termine con el intento de disolución de la Salud de Puerta Nueva, dada la animadversión manifiesta que se aprecia en determinadas actitudes, porque eso supondria un desenlace injusto, vergonzoso y miserable, que tendría una muy difícil justificación y abriría una Caja de Pandora, llena de silencios cómplices, candidaturas no aprobadas injustificadamente, incomprensibles mantenimientos en el tiempo de juntas gestoras que han causado más daño que beneficio e impresentable chulería impune, que tal vez lleve demasiados años cerrada.