La entrega semanal de Cofrades 24/7 ha traído bajo el brazo la primera parte de una intensa charla entre Francisco Román y Rafael Zafra. Ambos, grandes conocedores de las cofradías cordobesas (no en vano, ambos han sido pregoneros de la Semana Santa de la capital y el segundo presidente de la Agrupación cuando se cambió el modelo), y de ellas disertaron.
Oropel
Sobre el estado actual de las mismas, Román no dudó en apuntar a que “hay mucho oropel, mucha imagen”.
E insistió en que “es una cáscara al fin y al cabo, porque en el fondo les falta sustancia, les falta lo fundamental: la formación, la vivencia, les falta todo. Aunque eso sí, la puesta en escena cada vez es mejor”.
Sin bases
“Esto es un edificio, pero con muy pocos cimientos”, sentenció Zafra, para quien “el problema general es en todos lados, pero aquí (en Córdoba) concretamente, desde el ’75 construimos una Semana Santa que hacia el exterior ha evolucionado enormemente, pero está en las mismas bases que estaba, no hay bases ningunas”.
Y se lamentó de que “una cosa que falta mucho es la tradición familiar en las cofradías, la conexión padres-hijos”. A raíz de lo que expresó que de cofradías se aprende en casa y se evoluciona en la hermandad.
Falta de autocrítica
Zafra reiteró que “esto es un gigante con los pies de barro. También fruto de la sociedad en que vives”. A la par que valoró “que sea así me parece muy bien, pero qué no hagamos una autocrítica bien los cofrades, sobre todo, los responsables de junta de gobierno diciendo, qué somos, a qué estamos llamados”.
Y desveló que “siempre encuentro la misma respuesta, hombre es que como hagamos algo así vamos a estar cuatro gatos. Es la salida para no hacer nada”.





