El Capirote, Opinión

Domingo de Ramos, ¿en San Jacinto?

Desde que los titulares de la Estrella fueran trasladados hasta San Jacinto han pasado casi veinte días. Pero desde entonces nadie ha visto entrar ni salir a ningún obrero que simbolice el inicio de las obras que pretenden llevarse a cabo. Y no es extraño dado que no han comenzado todavía —el día 6 la hermandad fue notificada de que se aprobaba la licencia de obras—. Si echamos la vista atrás consta que serán diez meses los que permanecerán ambas imágenes en el templo dominico. A estas alturas de mayo, si las obras comenzasen la semana que viene, Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Estrella regresarían a su capilla en marzo del próximo año.

La fecha, más que próxima a la Semana Santa, complica que ambas imágenes puedan estar sobre sus pasos ante un inminente Domingo de Ramos que cae en 2020 a principios del mes de abril. Y si las obras prosiguen, sería prácticamente imposible que este hecho pudiera llevarse a cabo. Me comentan que ya hay quien sueña con un Domingo de Ramos distinto.

Si las imágenes salieran desde San Jacinto el año próximo además de volver una estampa histórica volvería la normalidad a una corporación que espera ya el comienzo de unas obras que podrían alargarse más de lo esperado. Arreglado el problema de formar las filas de nazarenos, ya en el interior del templo más grande de Triana, la más que probable celebración de los cultos de las imágenes en una cuaresma que traería estampas del pasado… Hechos más que evidentes que muestran una buena relación como no existía desde hace décadas entre la hermandad de los antiguos capitanes de barcos y la Orden dominica.

Con la llegada de las imágenes a San Jacinto el templo recibe ahora bastantes más visitas que antes, muchas de ellas para rezar ante los sagrados titulares de la hermandad del Domingo de Ramos. No hay más que hacer la prueba para encontrar en su interior devotos ante un exilio que comenzará la cuenta atrás sin conocer cuándo regresarán a su sede canónica. ¿Se imaginan un Domingo de Ramos donde La Estrella vuelva a cruzar sobre su palio el dintel de la que fuera su casa? No son pocos los hermanos que piensan —y desean— que este sueño se haga realidad.