El 25 de julio, el santoral católico celebra la festividad de Santiago Apóstol, una figura esencial para el mundo católico que formó parte de ese núcleo esencial de primeros hombres que conformaron el origen del cristianismo en el Alfa de una religión que se extendió como la espuma por todo el orbe conocido con una rapidez inusitada.
Santiago de Zebedeo o Jacobo de Zebedeo (en griego antiguo: Ἰάκωβος Ya’akov), conocido en la tradición cristiana como Santiago el Mayor para distinguirlo del otro discípulo homónimo, fue uno de los doce apóstoles. Nació probablemente en Betsaida (Galilea). Fue hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan el Apóstol. Murió a manos de Herodes Agripa I en Jerusalén entre los años 41 y 44 de nuestra era. Es el patrono de España en virtud de la tradición popular le atribuye ser quien introdujo el cristianismo en la Península Ibérica.
La imagen de Santiago, como ocurre con el resto de discípulos, se halla presente en múltiples representaciones artísticas a lo largo de la historia. Requeriría un gran esfuerzo intentar calcular las múltiples esculturas y pinturas que han representado al apóstol a lo largo de la historia gracias a la creatividad de decenas de artistas inmortales a través de su obra.
También en el universo cofrade existe la presencia de este hombre que estuvo presente en los primeros años de aquella incipiente iglesia. Incluso su figura llega a formar parte del título de algunas de nuestras corporaciones. Así ocurre con la Hermandad de las Penas que, de manera íntimamente relacionada con la dedicación del templo en el que habita, incluye al seguidor de Jesús en el título de la Corporación de la calle del Sol, siendo por tanto titular de la Hermandad. No obstante, más allá del caso paradigmático de la cofradía del Domingo de Ramos, su presencia física se repite hasta en tres ocasiones presentes y una más que forma parte del futuro inmediato.
Desde San Lorenzo, cada Domingo de Ramos, flanqueando el caminar sobre la Borriquita de Nuestro Padre Jesús de los Reyes, aparece la primera de las figuras de Santiago que forman parte de los pasos de Misterios de la Córdoba Cofrade, la imagen que tallase en 2011 Sebastián Montes, al igual que el resto del grupo escultórico que acompaña a la imagen de Juan Martínez Cerrillo. El misterio del imaginero de Villa del Río se complementa con las imágenes de San Juan, San Pedro, dos mujeres y los inevitables niños hebreos, símbolo de la corporación de San Lorenzo.
Muy cerca de San Lorenzo, desde el Santuario de María Auxiliadora, cada Martes Santo acompaña a Nuestro Padre Jesús Divino Salvador en su Prendimiento, el magnífico Misterio que Antonio Bernal gubiase para la Corporación Salesiana en 1988. El misterio del imaginero cordobés se compone además de la imagen de Santiago, de la de San Pedro y San Juan también de 1988, un soldado romano estrenado en el año 2000, un soldado del templo que tira de la soga que amarra las manos del Señor de 2001, un segundo romano que porta una lanza, que fue concluido en el año 2004, la figura de Judas Iscariote que huye de la escena con la bolsa de 30 monedas, terminado en 2005 y el sayon judío que se incorporó en el año 2008 para completar uno de los misterios más completos de la Semana Santa de Córdoba.
Miguel Ángel González Jurado es el autor del tercer Santiago que recorre en la actualidad cada año las calles de la ciudad de San Rafael. Una imagen que se sitúa junto a Nuestro Padre Jesús de la Fe en su caminar desde la parroquia del Beato Álvaro de Córdoba hasta la Santa Iglesia Catedral acompañado del resto del apostolado que forma parte del misterio de la Sagrada Cena. Un grupo escultorico que González Jurado culminase para su estreno en el año 1996 y en el que la figura de Santiago como no podía ser de otro modo ocupa un lugar de privilegio en la escena que preside el Rey de Poniente, en el momento de instaurar la Sagrada Eucaristía.
La presencia de Santiago en los Misterios cordobeses se verá ampliada en los próximos tiempos. Ocurrirá el Domingo de Ramos en virtud del acuerdo adoptado el pasado mes de octubre por el Cabildo General de hermanos de la Hermandad del Huerto, que aprobó la incorporación de las imágenes de San Pedro, Santiago y San Juan al Misterio que preside «el que nos enseña a orar cada primavera en Getsemaní». Una figura que nacerá de la gubia del imaginero de Puente Genil Jesús Gálvez Palos y que acompañará al Señor por las calles de Córdoba, si bien su llegada deberá esperar ya que antes, en 2018, tendrá lugar la incorporación de la imagen de San Pedro.






