La agrupación musical de La Redención de Sevilla ha hecho público el más difícil de los mensajes, el de la muerte de uno de sus componentes, Francisco de Paula Aranda. Desde la banda se ha reconocido que “han sido días duros, muy duros. Necesitábamos espacio y respetar el dolor de una familia destrozada, y aún, no podemos digerir el tener que escribir estas líneas”.
“Con el alma rota y un dolor indescriptible, tenemos que comunicar el reciente fallecimiento de nuestro querido compañero y amigo Paquito, corneta de nuestra formación y alma de cada nota que interpretaba”, ha prosegido el comunicado para subrayar que “Paquito no era solo un músico. Era corazón, era entrega, era Redención en estado puro”.
En ese sentido, desde la agrupación musical se ha recalcado que “amaba profundamente a su banda, a su gente, y por encima de todo, a su Señor de la Redención, por quien ofrecía cada paso, cada marcha, cada nota marcada con una pasión que solo él sabía dar. Era quien hacía temblar el alma al comenzar el Himno de España… y hoy, ese silencio nos duele como nunca”.
“Nos dejas demasiado pronto, hermano. Con dos pequeños que aún te necesitan, con una familia que te llora, y con una banda que hoy no sabe cómo seguir tocando sin ti. Pero lo haremos. Lo haremos por ti. Por tu memoria. Por tu legado. Porque en cada corneta, en cada ensayo, en cada mirada al cielo, estarás tú”, se ha lamentado la formación hispalense, que finalmente ha pedido “una oración por su alma, y todo el cariño del mundo para su familia y seres queridos. Hoy la música calla, pero nuestro amor por ti, Paquito, sonará eterno. Descansa en Paz, compañero. Tu Redención no te olvidará jamás





