Ecos de la Pasión | Transporte y Rosario

El cofrade de verdad, ese que vive la Semana Santa durante todo el año como un verdadero acto de fe y convicción, piensa en su pasión cofradiera los 365 días del año. Con la mirada puesta en el Domingo de Ramos del año que viene, alimenta su ser con los recuerdos de la pasada Semana Santa, buceando así en la nostalgia del incienso que aún permanece en nuestro alma. De ello trata esta sección veraniega, de rescatar momentos de la última Semana Santa, tratando de dar a conocer tesoros que se esconden en nuestra hermosa tierra y que, sin duda alguna, merecen ser conocidos desde la perspectiva del binomio que forman distintas Cofradías con diversas formaciones musicales.

Comenzamos por una de las grandes Semanas Santas de Andalucía, la considerada la novena provincia en lo que a Cofradías se refiere: Jerez de la Frontera. Domingo de Ramos, uno de los días más especiales para el cofrade jerezano. Calle Porvera, una de las más populares de la ciudad gaditana, concretamente a la altura de la Iglesia de la Victoria, sede canónica de la Hermandad de la Soledad. El portensoso misterio del Transporte llega al templo y se dispone a presentar a su titular cristífero a la Cofradía jerezana.

Acompaña musicalmente la Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Cádiz, que tanto ha dado que hablar en los últimos meses con su doblete en la Semana Santa de Sevilla de cara al año 2019, en el que acompañará tanto a la Hermandad de las Aguas como a la de la Sed. La formación musical gaditana interpreta dos marchas emblemáticas, «Santa María», engarzada con «A la Tercera Caída» para salir de frente hacia el templo. La maestría de la cuadrilla del Transporte mece al Señor del Consuelo al compás de los acordes de la excelsa banda gaditana, brindando a los presentes en tan destacado punto del itinerario una chicotá de ensueño para presentar sus respetos a la Cofradía de la Soledad, con cambios bien medidos y sin estridencias. Todo un deleite para los sentidos.