El 425 aniversario de la Hermandad de Montserrat, eje de la Sevilla cofrade en el año 2026

La capital hispalense se halla en los umbrales de un tiempo donde la Hermandad de Montserrat asumirá un protagonismo absoluto, erigiéndose la conmemoración de su 425 aniversario fundacional en uno de los hitos esenciales para la Sevilla cofrade del año que está a punto de comenzar. Fue durante el pasado mes de noviembre cuando la corporación desveló una programación de una densidad teológica y cultural extraordinaria, cimentada sobre los preceptos de los cultos, la formación, la caridad y el patrimonio, tras obtener el plácito del Cabildo General de Hermanos para evocar sus orígenes y su compromiso eclesial.

​El preámbulo de una conmemoración histórica ya iniciada

​El itinerario de esta efeméride tuvo su génesis administrativa y espiritual en las postrimerías del presente año. De este modo, el pasado 8 de diciembre de 2025, coincidiendo con la solemnidad de la Inmaculada Concepción, la corporación inauguró oficialmente las celebraciones. En aquella jornada, la Virgen de Montserrat fue expuesta a la veneración de los fieles en un besamanos de carácter extraordinario, celebrándose una Solemne Misa meridiana, a las 12:30 horas, que sirvió de apertura al calendario conmemorativo. Aquel evento quedó marcado por la vinculación espiritual con Cataluña, pues se desarrolló en las vísperas del traslado de la efigie al monasterio benedictino, con el fin de participar en los actos del milenio del santuario de la Moreneta, estableciendo un lazo simbólico entre ambas devociones.

​Síntesis histórica de una devoción catalana en el corazón de Sevilla

​La génesis de esta corporación se halla indisolublemente ligada a la colonia de comerciantes catalanes establecidos en la ciudad para el tráfico con las Indias. Autores como Santiago Montoto sitúan sus albores a finales del siglo XV como hermandad de luz, mientras que González de León apunta a principios del XVI y Bermejo y Carballo a finales de dicha centuria. Las primeras reglas de penitencia fueron sancionadas el 10 de abril de 1601 por el canónigo Antonio Luciano de Negrón, prescribiendo ya la estación a la Catedral el Viernes Santo con hermanos vestidos con túnicas blancas y escapularios azules. La Junta de Gobierno original se renovaba anualmente, compuesta por dos alcaldes, un mayordomo, ocho diputados, veedor, prioste y escribano.

​Tras residir inicialmente en la Parroquia de San Ildefonso, la hermandad se trasladó en 1650 al compás del convento de San Pablo, tras obtener un mandamiento del Provisor del Arzobispado bajo pena de excomunión para quienes se opusieran. En 1611 se produjo la agregación al Monasterio de Montserrat en Cataluña. A pesar de la decadencia sufrida en el siglo XVIII por la injerencia del gremio de mercaderes de lienzos —que vendieron el paso de Montañés al Valle en 1804—, la institución resurgió en 1849. Bajo el patrocinio de los duques de Montpensier, la cofradía acuñó su estética romántica, incorporando las figuras de la Verónica (1859) y la Fe (1865). Tras el incendio del paso de palio en 1899 y el traslado a su capilla actual en 1939, la hermandad ha consolidado su posición histórica.

​Los principales hitos cultuales en el horizonte de 2026

​Con la llegada del nuevo año, el fervor se intensificará mediante actos de suma relevancia. El 14 de marzo de 2026, Sevilla será testigo de la salida extraordinaria en solemne Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón. Previamente, entre el 10 y el 14 de febrero, se desarrollará el Quinario, predicado por mons. Cristóbal Robledo Rodríguez, culminando el día 15 con la Función Principal presidida por el M. I. Sr. D. Francisco Román Castro. La primavera traerá consigo la exaltación de los artistas el 21 y 22 de marzo, fechas del Besamanos y Besapiés de los Titulares y la presentación del paño de la Verónica, obra de Juan Valdés.

​El cénit se alcanzará el 10 de abril, fecha fundacional, con una Misa conmemorativa presidida por monseñor Teodoro León Muñoz. En ese mismo mes de abril, los cultos a la Santísima Virgen se verán realzados con triduos y funciones solemnes. La programación estival recuperará una estampa perdida desde 1931: la imagen del profeta Isaías, obra de Hernández Couquet (1861), volverá a las calles por el Corpus Christi en junio, presidiendo un altar efímero. En el plano intelectual, el Ciclo de Formación San Dimas contará con el Padre Ángel, José María Rodríguez Olaizola, Jesús Romanov y Jesús Miguel Palomero Páramo.

​La caridad como pilar y la clausura de la efeméride

​La dimensión social se materializará en un proyecto con Autismo Sevilla sobre inclusión y sensibilización. El cierre de los actos se desarrollará entre octubre y noviembre de 2026, con los cultos a Nuestra Señora del Rosario, que incluirán triduos, traslados y una Función Solemne. El ciclo concluirá con una Misa de Réquiem interpretada por Gabriel Fauré y presidida por Fray Juan Dobado Fernández por los hermanos difuntos. Finalmente, la hermandad ha encomendado a Encarnación Hurtado Molina la creación de cuatro ángeles pasionistas inspirados en Pedro Roldán, para restituir el conjunto perdido en 1944, cuyo estreno se prevé para la Semana Santa de 2027.