La capital hispalense ha trasladado al Parlamento Europeo el alma de una de sus industrias más singulares. Durante la jornada de este lunes, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, inauguró en Bruselas una exposición de arte sacro sin precedentes, enmarcada en un programa que combina patrimonio, creación artística y actividad económica.
Una cita internacional del 22 al 26 de septiembre
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Sevilla, se desarrollará entre el 22 y el 26 de septiembre en la sede de la Eurocámara y reúne la participación de siete hermandades de la capital junto con los maestros del gremio del Arte Sacro, que se convierten en los grandes protagonistas de la muestra. A este despliegue expositivo se suma un ciclo de conferencias de carácter artístico y empresarial, concebido para destacar el potencial cultural y económico de un sector que constituye seña de identidad de la ciudad.





El respaldo institucional de Sevilla
Durante la inauguración, el alcalde Sanz subrayó el carácter histórico de la iniciativa al manifestar: «Esta muestra sin precedentes, una exposición con la que traemos a Bruselas un reflejo de una de las industrias más genuinas de Sevilla. Hoy es un día importante para el Gremio del Arte Sacro y un compromiso cumplido con el Gremio del Arte Sacro y todos los que lo componen».
El regidor defendió además la posición internacional de la ciudad en este ámbito con unas palabras de rotunda reivindicación: «Somos la primera potencia mundial en el Arte Sacro, un tesoro que debemos cuidar como legado de siglos y como elemento distintivo de Sevilla, capital mundial de estos oficios que protegeremos e impulsaremos sin fisuras y que ahora llega al corazón de la burocracia europea».
Patrimonio, economía y futuro
El evento no se limita a mostrar la riqueza estética de los talleres y cofradías sevillanas, sino que persigue reforzar la proyección exterior del arte sacro como motor económico y cultural. La presencia en Bruselas busca también abrir un espacio de reconocimiento en el ámbito comunitario, subrayando la relevancia de una tradición artesana que, más allá de lo devocional, constituye una de las industrias creativas más características de la capital andaluza.
Con esta iniciativa, Sevilla irrumpe en el Parlamento Europeo con un mensaje claro: el arte sacro es parte esencial de su identidad y reclama un lugar propio en el panorama internacional, al tiempo que reafirma su condición de referente mundial en oficios artísticos con siglos de historia.





