He estado unos días de vacaciones, ¿y donde se puede tener un final de vacaciones si eres cofrade?, Pues sí señor, en Huelva y terminar con la asistencia a una Magna Mariana, a una magnifica Magna Mariana, pero que, como todas las cosas de la vida, tiene cosas buenas y otras menos buenas, por eso lo del título, sol y sombra.
De sol, pues en los días previos pude disfrutar visitando las distintas parroquias, iglesias, capillas y ermitas donde estaban expuestas y en proceso del exorno floral algunas de las benditas imágenes marianas. Todas permanecieron en los días previos abiertas de mañana y de tarde, y en muchas de ellas, incluso con colas en las entradas, y abundante público local y foráneo, para visitar y poder disfrutar de cerca de las benditas imágenes y disfrutar del arte que derramaban sus pasos, muy de cerca.
De sombra, pues como visitaban con este motivo de la provincia 15 imágenes, yo eché de menos en muchos casos algún expositor con datos de la imagen expuesta, ya sea por mi desconocimiento sobre las de la provincia, y anduve preguntando a los que estaban en los montajes, y que como todo buen cofrade, disfrutaron y me hicieron disfrutar de sus detalladas explicaciones, amabilidad que he de destacar como de sol, gracias a ellos supe de la historia de muchas de ellas, de su origen, de sus peculiaridades.
De sol, el comportamiento de los onubenses, en cada una de las iglesias, en todo momento colaboraron permitiendo el movimiento de los visitantes, amabilidad en el trato, en el saber estar, sin estorbos y como buenos cofrades ayudando y permitiendo que todos llegásemos a poder estar un ratito cerca de cada uno de los pasos, fotografiarlos y verlos en detalle, especialmente los de fuera de la capital, cosa difícil de conseguir por la diversidad de poblaciones y fechas de salidas, presentes en este evento, sol para los onubenses.
De sombra, que todo el recorrido oficial estuviese cerrado al público general, todas las calles de acceso a este recorrido, o carrera oficial, estaba vallado y con vigilantes, que solo permitían el acceso a los titulares de las sillas situadas en el mismo. Y como añadido a esta sombra, al finalizar el mismo, cada una de las cofradías iniciaba su recorrido de retorno, cada una por las distintas calles. Lo que sumado al vallado señalado impedía al resto de asistentes que no dispusieran de sillas en el recorrido oficial de ver la totalidad de imágenes, por lo que creo que dejar un poco desde la salida de la avenida Martín Alonso Pinzón, pasando por la Plaza del Punto, o parte de la Alameda de Sundheim permitiría a buena parte de los onubenses sin silla poder disfrutar al menos en la distancia de cada una de las imágenes, en su totalidad, cosa que fue muy difícil, especialmente a los de fuera de la capital, que en muchos casos desconocían los itinerarios de cada una de las 24 cofradías participantes.
De sol, el exorno de las calles, admirables en algunas de ellas, recuerdo la calle de Ntra. Sra. de la Esperanza Coronada, donde cada centímetro de fachadas en su totalidad tenía banderolas, mantones, cartelería y la Plaza de San Pedro, exuberante como se han volcado tanto las hermandades como el Consejo, sol para ellos. a la publicidad, muchos carteles de cada una de las hermandades asistentes, en distintos puntos de la ciudad, incluso varios días antes, en algún restaurante nos regalaron un abanico, con el cartel anunciador de la magna en una de sus caras, y en la otra, publicidad de las empresas colaboradoras en este acto, sol para los anunciantes y para las hermandades.
De sombras y de sol van siendo las cosas que hacemos, no puedo menos que preguntarme si en las siguientes Magnas previstas, en Lucena, y en nuestra Córdoba, ¿el recorrido oficial será restringido al público en general como en Huelva?, creo que no, o al menos no debería serlo, ya que impedían además de verlas ordenadas una tras otra, el libre paso a los distintos recorridos de las que de ella habían salido, una torpeza, una dificultad evitable, un poco de sombra a los que organizan, a pesar de que dadas las dificultades de los itinerarios sus organizadores se merecen un buen sol, y lo pude comprobar en las inmediaciones de la plaza de San Pedro, donde coincidían hasta tres cortejos, y todos con una precisión propia de un reloj suizo, fueron llegando de distintas calles, y uno tras otro fueron recibidos en tan magnifico templo.
De sol el buen tiempo, que además coincidió con una bajada de las temperaturas, que alivió al público y especialmente a los costaleros, estos últimos merecen además un buen sol, vi cuadrillas magnificas, de sabiduría y dominio de su arte, vi finura en muchos palios, y en muchos de sus pasos, relevos rápidos, y poca presencia de costales en las proximidades de los cortejos, sol para esos costaleros que saben estar y saben hacernos disfrutar con la finura de su trabajo.
Sol para el servicio de aparcamiento y traslado de ocupantes en autobús al centro de la ciudad, una magnífica idea que facilita en acceso a los visitantes de los distintos municipios de la provincia, quizás algo de sombra por que el servicio finalizaba cuando aún había pasos en las calles de la ciudad.
De sombra y sol, que debemos de anotar en nuestras memorias, y como todo es mejorable, mejorar en lo que se pueda, ya saben, menos sombra y más sol, especialmente para las que vienen.





