La maestría del, probablemente, mejor capataz de Córdoba
La Magna de Córdoba de 2025, como decíamos, será recordaba por bastantes sombras, pero entre ellas hubo luces que brillaron con intensidad, con mucha intensidad.
Una de esas luminarias la puso la Hermandad de La O de la capital, que dio una muestra inequívoca de saber estar y, de camino, corroboró que se encuentra más que preparada para dar el salto a la Semana Santa de Córdoba.
Para empezar, la cofradía del barrio de Fátima, con un recorrido bastante extenso, no optó por quedarse en la Catedral y regresar a la iglesia de la Aurora el próximo 18 de octubre, cuando lo hará el grueso de las que permanecen en el templo mayor.
Eso ya era una declaración de intenciones y, a la vez, una prueba de fuego para ver el estado exacto en que se halla la corporación. Y ese no es otro que lista para para dar el paso definitivo desde el Sábado de Pasión al día de la semana mayor que se le adjudique o que se negocie.
El cuerpo de capataces
Y ello en buena medida viene dado por el paso de palio de María Santísima de La O, que dio una lección de buen hacer y de una elegancia desbordante, que no renuncia al carácter alegre de la advocación que representa y al barrio al que pertenece.
Magistralmente dirigida por Enrique Garrido y su cuerpo de capataces, la cuadrilla de costaleros de La O mantuvo un andar sublime, elegante y exacto en cada momento, incluida la vuelta, cuando tuvo que alargar el paso para recuperar la demora causada por los retrasos.
En diversos momentos, Garrido -quien también dirigía el misterio de La Conversión- no pudo estar presente ante el palio, pero dejó a las claras que su cuerpo de capataces es de los mejores de Córdoba.





