El Arzobispado obliga al Valle a repetir el Cabildo en el que se aprobó comprar su casa de hermandad

La Hermandad del Valle de Sevilla celebraba el pasado mes de diciembre un Cabildo de hermanos para la adquisición de un inmueble para acondicionarlo como casa hermandad, estando situado a espaldas de la Parroquia de la Asunción y contando con 100 metros cuadrados. Un local valorado en 300.000 € que fue adquirido por 155.000 €. Sin embargo, un grupo de hermanos presentaba un escrito, escasos días antes de la celebración del mismo al Arzobispado, que finalmente ha derivado en un decreto que obliga a repetir el mencionado Cabildo, en el que la aprobación del proyecto fue abrumadora por parte de los votantes.

Según precisa el decreto, las razones esgrimidas por Palacio para imponer la repetición del Cabildo objeto de controversia son las restricciones derivadas de la incidencia del Covid-19, que impidieron votar a ciertos hermanos a consecuencia del cierre perimetral, según se alega en el documento que insta a una nueva celebración «lo antes posible», observando las restricciones e indicaciones dadas por las autoridades sanitarias.

Un asunto complicado, dado que la corporación sevillana, que era de las pocas que no disponía de una casa de hermandad, ya ha efectuado la compra del inmueble, dado el amplio respaldo que obtuvo por parte de sus hermanos. Por lo tanto, esta decisión implica una serie de riesgos desde el punto de vista jurídico, por lo que queda la duda de qué sucedería en el hipotético caso de que el cabildo mostrara ahora su rechazo al proyecto.

La Hermandad del Valle está estudiando si recurrir o no el decreto, dado que la movilidad en la fecha en la que se celebró el cabildo era menos restrictiva que la que tenemos ahora vigente por lo que está por ver cómo concluye este controvertido asunto que de momento deja en stand by cualquier iniciativa sobre el local.

Cabe recordar, en cualquier caso, que las restricciones de movilidad a la fecha del Cabildo consistían en el cierre perimetral de Andalucía, si bien se podía viajar entre las provincias de la comunidad autónoma, algo que en estos momentos no es factible. Es decir, en el momento de celebración del Cabildo un hermano de Madrid no pudo asistir pero sí uno de Huelva. Ahora ni uno ni otro podría, por lo que la anulación de la asamblea y la obligación de repetirla a la mayor brevedad posible llama poderosamente la atención, dadas las circunstancias.

No es el primer caso de esta índole sufrido en los últimos tiempos por una hermandad penitencial hispalense toda vez que la Hermandad de Jesús Despojado ha sido obligada por el Arzobispado a repetir su cabildo de elecciones por no «garantizar el derecho de voz activa a los hermanos censados fuera del término municipal de Sevilla». Un cabildo que volverá a producirse este domingo 11 de abril.

Cabe preguntarse si es coherente con la actual situación sanitaria volver a celebrar un cabildo de elecciones con un sólo candidato en el que los hermanos que así lo desearen -incluidos los que viven fuera del término municipal de Sevilla- pudieron haber votado por correo ya que muchos podrían entender que se trata de un riesgo innecesario derivado más de un interpretación absurdamente estricta de la norma.

Conviene recordar que el pasado 29 de noviembre, Rafael Aranda Barrionuevo, recibió el beneplácito de sus hermanos para continuar desarrollando la labor realizada en estos últimos cuatro años obteniendo 220 votos a favor, 14 en blanco y 6 nulos.