El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Córdoba impulsará en el próximo Pleno ordinario una iniciativa institucional orientada a reforzar la protección del arte sacro y de los talleres artesanos que sostienen este sector estratégico, considerado un pilar cultural, patrimonial y económico de la ciudad. La propuesta, promovida por el Grupo Municipal Popular, pretende situar a Córdoba en una posición activa ante los desafíos que amenazan la continuidad de estos oficios tradicionales.
La moción subraya la necesidad de un respaldo público decidido a un ámbito creativo cuya relevancia trasciende el plano estrictamente artístico, al estar íntimamente ligado a la identidad histórica, religiosa y social del territorio andaluz, así como a una extensa red de actividad económica local.
El arte sacro como patrimonio cultural protegido
El texto que se someterá a debate recuerda que en 2023 el Parlamento de Andalucía aprobó una iniciativa mediante la cual se instaba al Consejo de Gobierno a declarar el arte sacro de la Semana Santa como Bien de Interés Cultural, incorporándolo al Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Aquella resolución reconocía de manera expresa que la celebración de la Semana Santa sería inviable sin la labor de los artesanos, cuya aportación resulta insustituible para la conservación de sus formas, símbolos y valores.
En ese mismo pronunciamiento se reclamaba la identificación y protección de los oficios vinculados al arte sacro, alertando de las dificultades crecientes que afectan tanto a la obtención de materiales como a la formación de nuevas generaciones capaces de garantizar la continuidad de estos trabajos especializados.
Un sector marcado por dificultades estructurales
La iniciativa municipal incide en que los talleres artesanos se enfrentan a retos de gran calado, derivados de la evolución de los mercados, del encarecimiento de recursos y de la complejidad para hacer sostenibles unos oficios que requieren alta cualificación, dedicación prolongada y un conocimiento transmitido de forma casi artesanal.
Estas circunstancias se ven agravadas por las complicaciones económicas y administrativas que dificultan la rentabilidad de los talleres, poniendo en riesgo un tejido productivo que constituye una reserva de conocimiento artístico y técnico acumulado durante siglos.
Impacto económico y cadena de valor cultural
La moción destaca que el arte sacro no puede entenderse de manera aislada, ya que la producción por encargo genera una amplia cadena de beneficios económicos que se extiende desde la adquisición de materias primas hasta los servicios terciarios más tradicionales. Doradores, orfebres, bordadores, escultores, tallistas, pintores, restauradores, cereros, bolilleros y especialistas en técnicas singulares forman parte de un entramado que se activa con especial intensidad durante los periodos de cultos y celebraciones.
Este movimiento alcanza igualmente a floristerías, carpinterías, cererías, ferreterías y otros establecimientos que, de manera directa o indirecta, participan en un ecosistema económico-cultural cuyo objetivo último es preservar y poner en valor el patrimonio sacro de la tierra.
La amenaza de la competencia desleal internacional
Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta es la denuncia de la competencia desleal procedente de terceros países, que introduce en el mercado piezas de menor valor artístico, carentes de controles legales y de garantías de calidad. Estas prácticas, según se expone, suponen un grave riesgo para la supervivencia del sector, al erosionar la viabilidad económica de los talleres locales y desvalorizar el trabajo artesanal.
La iniciativa advierte de que este fenómeno no afecta únicamente al ámbito cofrade, sino que constituye una preocupación compartida por la sociedad en su conjunto, ante la posibilidad de un deterioro irreversible de las tradiciones vinculadas al arte sacro.
Movilización del sector y respuesta institucional
El documento recuerda que las asociaciones de arte sacro de toda Andalucía han iniciado ya un proceso de movilización para reclamar medidas de protección. En este contexto, se alude a la firma de un manifiesto en defensa del sector por parte de representantes institucionales y del ámbito cofrade, con el compromiso de trabajar de forma coordinada para afrontar los desafíos existentes.
Entre las principales reivindicaciones figura la solicitud a la Unión Europea del sello de Indicación Geográfica Protegida, un distintivo que identifica productos cuya calidad o reputación están directamente vinculadas a su origen geográfico y que permite protegerlos frente a usos indebidos, reforzando su posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales.
Córdoba, referente histórico del arte sacro
La moción pone en valor la larga tradición de Córdoba en el ámbito del arte sacro, destacando la presencia de talleres de reconocido prestigio y de piezas singulares que han alcanzado proyección más allá del ámbito local. Técnicas como el cordobán, el guadamecíl o la filigrana cordobesa son presentadas como señas de identidad únicas, asociadas a un saber hacer que otorga categoría al nombre de la ciudad y a los artesanos que desarrollan su actividad en ella.
Desde esta perspectiva, se defiende que la singularidad constituye un valor que debe ser protegido, especialmente frente a dinámicas externas que amenazan su autenticidad y continuidad.
Compromisos que se someterán al Pleno
El acuerdo propuesto recoge una serie de compromisos institucionales. Entre ellos, el respaldo expreso al valor cultural y económico del arte sacro realizado en Córdoba, la promoción de la concienciación ciudadana sobre la autenticidad y dignidad de estas producciones y el apoyo a las reivindicaciones de los artesanos y talleres locales.
Asimismo, el Ayuntamiento manifiesta su apoyo a la solicitud de las asociaciones andaluzas para que la Unión Europea conceda la Indicación Geográfica Protegida al arte sacro andaluz, entendida como una herramienta clave para blindar este patrimonio frente a amenazas externas y garantizar su pervivencia futura.





