El Ayuntamiento de Córdoba no autoriza la procesión de la Divina Pastora

Apenas unas horas después de la buena nueva de la reposición al culto de la Divina Pastora, la corporación capuchina ha recibido un mazazo en forma de negativa perpetrada por el Ayuntamiento de Córdoba. Una negativa que coincide con otra que ha recibido la Hermandad del Tránsito en virtud de la cual la Hermandad de San Basilio no podrá pasar por la Puerta del Puente ante el rechazo del consistorio a retirar los bolardos que se hallan en este emplazamiento.

En el caso de la Divina Pastora, el Ayuntamiento ha denegado la preceptiva autorización administrativa para que la procesión se pueda celebrar el próximo 29 de septiembre, como de había anunciado y era intención de la hermandad. Una negativa que obedece a la confluencia de dos factores: la salida extraordinaria del Cristo de Gracia y una carrera popular. Coincidencia que, al parecer, motiva que no existan efectivos policiales suficientes para atender las necesidades que requiere un tercer evento de estas características.

Así las cosas, la corporación ha decidido cambiar la fecha de la procesión al día siguiente, 30 de septiembre, el mismo día en que sale la Virgen del Socorro. Por tanto, será el día 30, domingo, a partir de las 19:30, cuando la bellísima imagen lefitica recorra las calles del barrio de Capuchinos, por un itinerario similar al que realiza la Reina de los Ángeles de gloria con la salvedad de que se rendirá visita a las Capuchinas. Una visita que estará cargada de una especial emotividad dada la íntima relación que se mantiene con la comunidad de religiosas. No obstante y a pesar de todo, la entidad ha querido agradecer a la Policía Local la predisposición para lograr encontrar una alternativa.

Cabe recordar que la Divina Pastora de Córdoba ya se encuentra de nuevo en el Santo Ángel tras haberse sometido a una restauración por parte del imaginero Antonio Bernal, tal y como adelantamos en este medio  el pasado mes de julio. La bellísima imagen mariana ha sido sometida a un proceso de limpieza de la policromía en la cara, manos y pies, así como un arreglo de la sujección del aro de los pendientes y la estructura de sus brazos. De igual forma, se ha procedido a arreglar la sujección del aro de estrellas al cuerpo y de la mano que sujeta el báculo. Todo queda listo, por tanto, para la procesión.

La Divina Pastora de Capuchinos se ha presentado en todo su esplendor, acertadísimamente ataviada para la época estival, portando una saya brocada en color beige tostado, manto color rosa palo, pellica antigua y velo de seda natural del siglo XIX, rematando el conjunto una pamela de malla de oro. Además, la imagen mariana estrenaba unos pendientes donados por su Teniente de Hermano Mayor, Inmaculada Luque. Un conjunto perfectamente acoplado, que viene a estilizar más si cabe la belleza de la Pastora de la mano de su vestidor, Antonio Villar Moreno.