El Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe condena las pintadas con mensajes de odio en la sede de la Asociación de Fieles de Jesús de la Salud

El Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe ha hecho pública una contundente declaración institucional para mostrar su rechazo a los actos vandálicos registrados en la sede de la Asociación de Fieles de Nuestro Padre Jesús de la Salud, ubicada en el barrio de Lepanto. La administración municipal ha denunciado la aparición de pintadas con mensajes de odio, unos hechos que ha calificado con absoluta firmeza y rotundidad.

Una condena firme frente a los ataques vandálicos

A través de un comunicado, el Consistorio ha expresado su rechazo hacia unos actos que considera incompatibles con los valores de convivencia que definen a la localidad. En su mensaje, el Ayuntamiento ha subrayado que “no hay lugar para ataques que dañen la convivencia”, insistiendo además en que tampoco pueden tolerarse mensajes destinados a herir a colectivos o comunidades profundamente vinculadas a la vida social y vecinal del municipio.

La nota institucional pone el foco en el carácter de Mairena del Aljarafe como una ciudad construida desde el respeto, la diversidad y la convivencia, principios que, según recalca el propio comunicado, forman parte esencial de la identidad del municipio y de sus barrios.

Apoyo a la Asociación de Fieles del barrio de Lepanto

El Ayuntamiento también ha querido trasladar públicamente su respaldo a la Asociación de Fieles de Nuestro Padre Jesús de la Salud y a todas las personas que integran la corporación religiosa, después de los hechos ocurridos en su sede del barrio de Lepanto.

En el texto difundido por el Consistorio se expresa de manera explícita el apoyo institucional y humano hacia los miembros de la entidad, remarcando que frente a episodios marcados por el odio deben prevalecer siempre “más respeto, más diálogo y más convivencia”.

La declaración municipal concluye apelando precisamente a esos valores de entendimiento y cohesión social como respuesta ante cualquier comportamiento que pretenda quebrar la armonía y el respeto entre vecinos.