La Hermandad de los Dolores afrontará sus elecciones con dos candidaturas en liza

La Hermandad Servita de Nuestra Señora de los Dolores y del Santísimo Cristo de la Clemencia, establecida canónicamente en la emblemática Plaza de Capuchinos de Córdoba, celebrará finalmente elecciones a hermano mayor, el próximo 14 de junio de 2026, con dos candidaturas oficialmente admitidas, una vez concluido el proceso de presentación y revisión de la documentación exigida por la normativa diocesana.

La decisión ha sido adoptada por la junta electoral encargada de supervisar y organizar el proceso electoral de la corporación, que, conforme a lo establecido en el artículo 32 de la Normativa Complementaria al Estatuto Marco para Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Córdoba, acordó por unanimidad admitir las dos listas presentadas, al entender que ambas cumplían los requisitos establecidos y habían sido registradas en tiempo y forma.

Las candidaturas aceptadas, ordenadas alfabéticamente, están encabezadas por Manuel Enrique Herreros Jurado y Ricardo López Fernández de Córdova, dos nombres ampliamente vinculados a la historia reciente y al presente institucional de la corporación servita.

Manuel Enrique Herreros regresa a la primera línea electoral de la hermandad

La candidatura de Manuel Enrique Herreros Jurado supone el regreso a la primera línea de la vida institucional de un hermano históricamente ligado a la corporación de los Dolores, especialmente recordado por su prolongada trayectoria dentro del ámbito de la cofradía y por su vinculación directa con el apartado procesional de la hermandad.

Herreros ejerció como capataz del paso del Santísimo Cristo de la Clemencia en torno al año 1981 y posteriormente asumió la responsabilidad del paso de Nuestra Señora de los Dolores desde 1983 hasta el año 2000, desempeñando durante casi dos décadas un papel destacado en la configuración estética, humana y organizativa de la estación de penitencia de la corporación servita.

Asimismo, el candidato ya ocupó anteriormente el cargo de hermano mayor tras las elecciones celebradas en el año 2006, etapa que se prolongó hasta 2008, momento en el que presentó su dimisión después de un controvertido episodio ocurrido durante la celebración de la Cruz de Mayo organizada por la hermandad. Un suceso que se une a la candidatura a hermano mayor que presentó en el año 2018 que terminó retirando por propia iniciativa.

Pese a ello, continúa siendo una figura ampliamente reconocida dentro de la vida interna de la corporación, manteniendo una vinculación permanente con la hermandad a lo largo de toda su trayectoria personal y cofrade.

Ricardo López Fernández de Córdova representa la línea continuista de la actual junta

Frente a esta candidatura concurrirá igualmente la encabezada por Ricardo López Fernández de Córdova, actual Vice Hermano Mayor Primero de la junta de gobierno presidida por José María Herrero Fernández de Córdova —que agota ahora su segundo mandato—, circunstancia que sitúa su proyecto dentro de una línea claramente continuista respecto al modelo desarrollado por la corporación durante los últimos años.

La candidatura de López Fernández de Córdova se presenta así como una apuesta por profundizar en el camino emprendido recientemente por la hermandad, una etapa en la que la corporación ha reforzado su identidad servita, consolidado su personalidad propia y acentuado la depuración estética y formal de la cofradía.

Además de ejercer actualmente como vice hermano mayor, también desempeña funciones de tesorero dentro de la junta de gobierno, manteniendo una presencia constante en la gestión institucional, económica y organizativa de la hermandad.

Su vinculación con la corporación se remonta igualmente a toda una vida, formando parte además de una de las familias históricamente más influyentes dentro de la hermandad, como es la familia Fernández de Córdova, estrechamente ligada al devenir institucional de la corporación de Capuchinos.

Un proceso electoral de relevancia para el futuro de la corporación servita

La celebración de estos comicios abre ahora un nuevo escenario dentro de la vida interna de la hermandad, que deberá decidir entre dos modelos marcados por trayectorias distintas pero igualmente vinculadas a la historia reciente de la corporación.

La cita electoral se presenta así como un momento de especial relevancia para el futuro inmediato de la hermandad servita cordobesa, en un contexto en el que la corporación continúa consolidando su presencia dentro de la Semana Santa de Córdoba y reforzando su identidad histórica, espiritual y patrimonial desde su sede canónica de la Plaza de Capuchinos.

Balance de la etapa de José María Herrero Fernández de Córdova

La apertura de este proceso electoral coincide con la conclusión del segundo mandato consecutivo de José María Herrero Fernández de Córdova al frente de la corporación servita, una etapa comprendida entre los periodos 2018-2022 y 2022-2026 que ha estado marcada por un notable impulso institucional, devocional y organizativo dentro de la hermandad. Durante estos años, la corporación ha experimentado un crecimiento sostenido en el número de hermanos, alcanzando en la actualidad una cifra cercana a los 1.500 miembros activos, circunstancia que evidencia la consolidación y revitalización interna de la cofradía en todos sus ámbitos.

Entre los hitos más relevantes de este periodo sobresale la declaración de la Iglesia Hospital de San Jacinto como Santuario de Nuestra Señora de los Dolores, acontecimiento producido el 13 de mayo de 2022 y considerado uno de los momentos de mayor trascendencia histórica para la hermandad en las últimas décadas. Del mismo modo, la corporación ha participado activamente en acontecimientos extraordinarios de gran relevancia para la ciudad, como la Magna del Sagrado Corazón celebrada en 2019, presidida por la salida procesional de la Virgen, así como la magna “Por tu cruz redimiste al mundo”, en la que tomó parte el Santísimo Cristo de la Clemencia. A ello se suman iniciativas de marcado carácter cultual y devocional, entre las que destacan el besamanos extraordinario celebrado en 2023 y el besamanos conjunto de ambas imágenes titulares desarrollado en 2025, reforzando de este modo la dimensión espiritual y religiosa de la corporación.

Proyección patrimonial, organizativa y acción social

En el terreno patrimonial, la hermandad ha impulsado importantes proyectos destinados al enriquecimiento y conservación de su legado histórico y artístico. Entre ellos sobresale el avance del monumento conmemorativo de la coronación canónica de Nuestra Señora de los Dolores, cuya culminación se espera próximamente, así como el inicio de la reforma integral del paso del Santísimo Cristo de la Clemencia, prevista para el año 2026. Esta actuación contempla la renovación completa de la estructura interna del paso, la incorporación de una nueva mesa y la implantación de un sistema técnico que permitirá subir y bajar la cruz durante la estación de penitencia, mejorando notablemente diversos aspectos funcionales y estéticos del conjunto procesional.

Asimismo, durante esta etapa se ha producido una modificación significativa en el apartado musical del paso de Cristo, sustituyéndose el acompañamiento de agrupación musical por una banda de cornetas y tambores, decisión que ha supuesto una redefinición del estilo procesional de la cofradía y de su puesta en escena durante la jornada penitencial.

En el ámbito organizativo, la hermandad ha desarrollado igualmente importantes avances internos mediante la implantación de un sistema de trabajo en servidor, herramienta que permite gestionar tareas administrativas relacionadas con secretaría, tesorería y otras áreas desde distintos puntos, superando así las limitaciones derivadas de un único espacio físico de trabajo. De igual manera, se ha producido una significativa revitalización del grupo joven, que ha pasado de desempeñar un papel prácticamente testimonial a convertirse en uno de los sectores más activos y dinámicos dentro de la vida cotidiana de la corporación.

Junto a ello, la hermandad ha consolidado iniciativas como la Cruz de Mayo, al tiempo que ha mantenido e incluso ampliado su labor asistencial y caritativa, desarrollando acciones dirigidas a instituciones y colectivos como la residencia de ancianos, las Hermanas de la Consolación o Cáritas parroquial de San Miguel, entre otros ámbitos de atención social. Todo ello ha contribuido a reforzar el compromiso de la corporación con los sectores más vulnerables y con la dimensión asistencial que históricamente ha caracterizado a la Hermandad de los Dolores.

Con esta convocatoria electoral, la corporación servita afronta ahora una nueva etapa institucional marcada por la voluntad de dar continuidad al trabajo desarrollado durante los últimos años, profundizando en la línea de crecimiento, fortalecimiento interno y proyección futura que ha definido los dos mandatos de José María Herrero Fernández de Córdova al frente de la hermandad.