El Ayuntamiento de Sevilla se ha visto obligado, en las últimas horas, a suprimir el alumbrado navideño en diversas zonas del recorrido por el que discurrirán los cortejos profesionales entre los días siete y ocho de octubre, con motivo de la celebración de la Magna que acogerá la ciudad a modo de procesión de clausura del Congreso de hermandades y piedad popular que se está desarrollando en la capital de Andalucía.
Primero fue retirado el alumbrado en la plaza del Altozano y en la calle San Jacinto, toda vez que la altura tanto del paso del Cristo de la Expiración, conocido popularmente como el Cachorro, y el palio de la Esperanza de Triana habían sembrado cierta preocupación en el seno del Ayuntamiento por lo que se optó por tirar por la calle de en medio. Si bien en un principio se pensó en elevar la iluminación finalmente se ha decidido retirarla para evitar males mayores. Algo que ya ocurrió con el árbol navideño que se había colocado frente a la basílica Macarena que finalmente fue retirado y trasladado a la zona de la puerta de la Barqueta.
En las últimas horas ha ocurrido algo similar con la iluminación de la calle Reyes Católicos, que ha sido retirada para que no haya sorpresas tanto con el paso del Cachorro como con el de Jesús del Gran Poder. Tal como han explicado fuentes del consistorio originalmente se iban a quitar las luces situadas entre el puente de Triana y la calle Pastor y Landero. Sin embargo, finalmente se ha decidido eliminar toda la iluminación de la calle, en una intervención que parece que será la última en este sentido.





