El ayuntamiento permitirá celebrar un mitin en un centro cívico después de lo ocurrido con La O

El pasado 1 de abril, el tripartito de facto que gobierna – es un decir – la ciudad de Córdoba, compuesto por PSOE, IU y Ganemos, se dotó de un nuevo reglamento para regir el funcionamiento de los centros cívicos. Un reglamento que pretende limitar el uso de este tipo de recintos y evitar polémicas como la suscitada en las últimas semanas por la irracional negativa a la prohermandad de La O para que puedan realizar su salida procesional desde el centro cívico de Levante.

Una aprobación que validaba el dictamen de la comisión permanente de Presidencia y Gobierno Interior que se ha llevó a cabo, en Pleno Extraordinario, con la abstención de los grupos de la oposición, PP, Cs y UCOR. Según queda recogido en el texto, el nuevo reglamento de funcionamiento de los centros cívicos y otros equipamientos para la Participación Ciudadana pretende que esté adaptado «al reglamento de juntas municipales de distrito». Un nuevo reglamento concebido para no permitir que La O pueda usar el Centro Cívico de Levante pero no que partidos políticos como VOX hagan lo propio con el de Poniente Sur, lugar en el que la formación de Santiago Abascal celebrará un mitín el próximo 23 de abril, según reza en la publicidad del propio partido. 

Cabe recordar que la delegada de Participación Ciudadana, Alba Doblas (IU), destacaba el día de la aprobación que la elaboración de dicho reglamento ha tenido «un proceso participativo, amplio y exhaustivo», que «comenzó desde el inicio del mandato», precisando que «en 2016 la Federación de Asociaciones de Vecinos mandó un documento sobre el uso de los centros cívicos» y en 2017 las Jornadas de Participación Ciudadana se dedicaron a esta materia. Al respecto, la edil aseveraba que «incluye importantes novedades y mejoras en el funcionamiento de los centros cívicos», de manera que «se trataba de definir lo básico con lo que deberían contar estos espacios y determinar el personal necesario para un adecuado funcionamiento».

Asimismo, se ha tratado de «establecer de un modo claro y sostenible su polivalencia», de forma que «no resultara en exclusiva para determinadas entidades y organismos, pero a la vez que sea un espacio en el que distintas delegaciones municipales puedan trabajar de la mano de las entidades ciudadanas». Según ha indicado, «se abre paso a nuevas fórmulas de gestión y cogestión», de manera que «haya una mayor implicación de las entidades ciudadanas y colectivos», entre otros aspectos. Además, ha comentado que el reglamento anterior contaba con «la carencia» de régimen disciplinario, si bien ahora hay unas normas de uso que «recogen un régimen de infracciones y sanciones, que van en la línea de no permitir la utilización del centro cívico para fines extraños a los mismos», ha remarcado. Se imponen desde una advertencia a la exclusión definitiva.

En este sentido, ha resaltado que «en todo este tiempo ha habido un espíritu de colaboración de todas las entidades y colectivos en la utilización de los centros cívicos y no ha habido problemas graves a la hora de solicitar los usos», por lo que «se ha desarrollado todo en un ámbito de normalidad», ha elogiado. Igualmente, ha señalado que «las denegaciones nunca han sido recurridas, sino amables en todo momento y dialogadas con las entidades», al tiempo que ha declarado que «con el nuevo reglamento se delimitan las actividades y se establecen unos principios objetivos en la denegación o permisión del uso».

Tras llamar a «la sensatez de las entidades», la edil apuntaba al ser preguntada por el caso de la Hermandad de la O con la petición del Centro Cívico de Levante que «las hermandades, como cualquier otra organización o colectivo, tienen abierto el uso de los centros cívicos para actividades de participación ciudadana». «De hecho, han sido llamadas en numerosas ocasiones, tanto para la constitución de los consejos de distrito, como distintas comisiones, como la del casco histórico, donde la Agrupación de Hermandades y Cofradías se negó a participar», ha afirmado Doblas.

Por ello, creía que «es una polémica artificial, porque los centros cívicos están abiertos para la participación ciudadana a todo el mundo y no se establecen exclusiones en virtud del sujeto, pero sí hay que llamar a la sensatez a la hora de usarlos y utilizarlos para lo que son». Mientras tanto, el viceportavoz del PP, Salvador Fuentes, manifestó que «no se puede suponer que los centros cívicos sean la sede del tripartito», de forma que «sean para mítines políticos del tripartito, con la excusa de que son asambleas informativas», ha reprochado el popular, quien considera que «eso es de juzgado de guardia».

Y el portavoz del Grupo Municipal Mixto-UCOR, Rafael Serrano, criticaba que «una vez más este equipo de gobierno vuelve a aprobar otra propuesta, dos meses antes de las elecciones, sin consenso, permitiendo el uso político de los centros cívicos mientras se le niega su uso a otros colectivos de la ciudad», motivo por el que ha enfatizado que «todos merecen el mismo trato y respeto, no sólo los que piensan igual». Sea como fuere, tomen nota los cofrade de Córdoba, para que quede bien claro: en los Cetros Cívicos, cofradías, NO; mítines, SÍ, porque así lo han decidido quienes nos gobiernan. Todo un escándalo.