El Buen Fin de Alcalá del Río es reconocido oficialmente como Agrupación Parroquial por el Arzobispado de Sevilla

Un decreto histórico consolida el camino eclesial de la corporación

La comunidad de fieles y devotos del Buen Fin de Alcalá del Río ha recibido con honda alegría una noticia de especial trascendencia: el Arzobispado de Sevilla ha notificado un decreto mediante el cual la hasta ahora Asociación de Fieles del Buen Fin pasa oficialmente a ser Agrupación Parroquial, un reconocimiento que supone un avance decisivo en su recorrido institucional y espiritual.

Un acontecimiento esperado fruto del compromiso comunitario

Este paso, considerado importante y largamente anhelado, es presentado como consecuencia del camino recorrido durante años, sostenido por el compromiso de los hermanos y por la gracia de Dios, que continúa guiando a esta comunidad cristiana en su crecimiento y consolidación dentro de la vida parroquial.

Además, este reconocimiento se entiende como un peldaño previo dentro del itinerario canónico que, con el tiempo, ha de culminar en la constitución plena como hermandad, meta última hacia la que se orienta la corporación en su proceso de maduración eclesial.

Lectura pública del decreto tras la Misa de mes

Según lo comunicado, en el día de hoy, tras la celebración de la Misa mensual, el Hermano Mayor procederá a la lectura pública del decreto en presencia del Director Espiritual, don José María Campos Peña, en un acto que se vivirá como motivo de gozo colectivo y acción de gracias para todos los miembros que forman ya esta nueva Agrupación Parroquial.

Un antes y un después en la historia del Buen Fin

Desde la corporación se ha subrayado que este reconocimiento marca un punto de inflexión en su historia, al constituir un momento especialmente significativo que abre una nueva etapa en su identidad y misión dentro de la Iglesia.

Acción de gracias y horizonte de esperanza

Con gratitud al Señor por este nuevo paso, el Buen Fin de Alcalá del Río invita a compartir este momento tan especial, confiando en que el Buen Fin siga siendo siempre su guía espiritual y referencia permanente en el futuro, en un camino que avanza con esperanza hacia su plena erección como hermandad.