Portada, Sevilla

El Buen Fin levanta un impresionante monumento funerario para despedir al cardenal Amigo

Numerosas autoridades y representaciones de hermandades acudieron a la misa funeral

la Hermandad del Buen Fin ha celebrado en la noche de este miércoles, 11 de mayo, la misa funeral por el alma del cardenal arzobispo emérito de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo.

La Cofradía del Miércoles Santo ha querido rendir con esta Eucaristía que comenzaba a las 21 horas, un sentido homenaje al sacerdote franciscano, al hermano y al cardenal que coronó canónicamente a su Virgen de la Palma.

Catafalco preparado por la Hermandad del Buen Fin en recuerdo del cardenal Amigo. Fotos: Hdad. Del Buen Fin.

Es por ello que el Buen Fin ha instalado en la nave central y a los pies del altar un espectacular catafalco en memoria de Don Carlos Amigo, con el que, tal y como ha expresado la propia hermandad, la corporación «quiere rendir homenaje uno de los hermanos más importantes que han pertenecido a la misma, medalla de oro de la hermandad».

El mencionado catafalco, explica la cofradía del Miércoles Santo, es un monumento funerario que representa la vida del difunto. «Este tipo de construcciones se han dedicado a ensalzar y honrar exclusivamente la imagen y la figura de personajes celebres o famosos»; indicaban a través de sus redes.

Nuestra Señora de la Palma Coronada ataviada de luto en señal de duelo por la muerte del cardenal Amigo. Fotos: Hdad. Del Buen Fin.

Asimismo, la Titular Mariana, Nuestra Señora de la Palma Coronada, viste el terno negro de luto junto a la Corona de oro de salida, la misma que el cardenal Amigo impuso sobre sus sienes en su coronación canónica.

La Santa Misa ha contado además con la presencia de autoridades cofrades como una representación del Consejo General de Hermandades y Cofradías, así como la presencia de hermanos mayores de numerosas corporaciones sevillanas.

El Buen Fin ha honrado con este culto la memoria de uno de sus hermanos más queridos, monseñor Carlos Amigo Vallejo o simplemente Fray Carlos, el cual vivirá siempre en los corazones de quienes tuvieron la suerte de tratarlo durante su ministerio en la capital hispalense.