Una toma de posición clara en el proyecto de la candidatura
El candidato a hermano mayor de la Hermandad de los Gitanos, Emilio Jiménez, ha fijado públicamente su postura en relación con la Sección Musical de la corporación de la madrugada, subrayando su papel central dentro de la vida interna de la Hermandad y su proyección exterior. En su planteamiento, la música no es un elemento accesorio, sino un proyecto vertebrador, construido desde el esfuerzo colectivo, la constancia y un firme compromiso de Hermandad.
Un crecimiento sostenido basado en el trabajo y la entrega
La candidatura destaca que la Sección Musical atraviesa una etapa de crecimiento real, visible y sostenido, alejada de la improvisación y sustentada en largas horas de ensayo, una exigencia permanente por la mejora y una entrega constante por parte de los hermanos músicos. Este proceso ha supuesto también numerosos desplazamientos a lo largo del año, llevando el nombre de la Hermandad de los Gitanos a distintos puntos donde la música se convierte en expresión de identidad y devoción.
Una estructura musical completa con vocación de futuro
Actualmente, la Sección Musical se concibe como un proyecto integral y con recorrido, articulado en distintos niveles formativos y artísticos. En su base se encuentra la Escuela de Música de los Gitanos, creada en los últimos años como cantera formativa de la Hermandad. A ella se suma la Agrupación Infantil María Santísima de las Angustias, ejemplo del compromiso con la transmisión de valores y la formación desde edades tempranas, y la Agrupación Nuestro Padre Jesús de la Salud, ya plenamente consolidada y arraigada dentro del panorama musical cofrade.
Decisiones clave para la consolidación del proyecto
Durante los últimos años se han acometido actuaciones determinantes para afianzar este crecimiento. Entre ellas, la renovación de los uniformes, la actualización de la dirección general y una reordenación de los compromisos musicales, apostando por una presencia más cuidada, coherente y acorde a los objetivos de la Hermandad. Esta planificación ha priorizado actuaciones en capitales andaluzas y en citas de especial relevancia, incluyendo escenarios ajenos al ámbito estrictamente cofrade.
Presencia en grandes citas y proyección exterior
La Sección Musical ha participado en algunas de las grandes convocatorias cofrades de Andalucía, como las Magnas de Granada y Córdoba, contextos de máxima exigencia y visibilidad. Estas presencias han servido para proyectar el nombre de la Hermandad en espacios de alta responsabilidad artística, reforzando su prestigio musical y su capacidad para afrontar retos de primer nivel.
Un repertorio cuidado como seña de identidad
Paralelamente, se ha desarrollado un trabajo constante sobre el repertorio, ampliándolo y cuidándolo con especial atención. La apertura a nuevos autores y la incorporación de composiciones seleccionadas por su calidad y vinculación están configurando un patrimonio musical propio que avanza hacia convertirse en seña de identidad de la Hermandad de los Gitanos.
Orden, estabilidad y acompañamiento como horizonte
El compromiso expresado por Emilio Jiménez se orienta ahora a afianzar el crecimiento alcanzado, dotándolo de orden, estabilidad y acompañamiento continuo, con el objetivo de garantizar su evolución sin perder la esencia ni provocar desgaste en quienes lo sostienen. La Sección Musical es entendida como una gran familia, que requiere planificación, comunicación fluida y respaldo constante por parte de la Junta de Gobierno.
Atención integral: técnica, logística y humana
La propuesta contempla un apoyo real y efectivo en distintos planos. En el ámbito técnico, se apuesta por la coherencia, la organización y la calidad del trabajo musical. En el plano logístico, por facilitar los medios necesarios para el normal desarrollo de la actividad. Y, de forma esencial, en el ámbito humano y espiritual, cuidando a las personas que, con su tiempo y esfuerzo, hacen posible el proyecto.
Una Sección Musical viva, con identidad y sentido de Hermandad
La candidatura defiende una Sección Musical con identidad propia, con presente y con futuro, donde la formación, la convivencia y el sentimiento de pertenencia sigan siendo pilares fundamentales. Una realidad que crece porque está viva, porque trabaja y porque se siente plenamente Hermandad de los Gitanos, convertida en orgullo y motivo de respeto dentro y fuera de la corporación.





