Andalucía, El Capirote, Opinión

El capirote | Celebrar la Navidad

Inmersos en la plenitud de la Navidad nos vamos aproximando poco a poco al próximo año. Restan menos de cien días para que veamos los nazarenos blancos por el Porvenir, para que la Semana Santa vuelva a ser el centro de todo. Celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús como sabe hacerse aquí en el sur desde hace siglos.

Han pasado dos años de pandemia que nos impidieron disfrutar de los desfiles procesionales. Echamos en falta bajar la túnica de los altillos, el programa de mano guardado en el bolsillo y la mirada de quienes se estrenan bajo el antifaz. No vimos corretear la infancia por la rampa del Salvador, ni tampoco vivimos las bullas en al Altozano. El 2022 nos devolvió aquellas primeras veces. Volvimos a vivir la Semana Santa como siempre la habíamos soñado.

En otoño llegaron las salidas extraordinarias. Andalucía se colmó de magnas. Distintas efemérides fueron señaladas en el calendario de aquellos que se dirigen hacia la localidad próxima para vivir la religiosidad popular de otros rincones que, normalmente, no conocen. Certámenes de bandas, presentaciones de carteles en pleno Adviento… La Semana Santa está a la vuelta de la esquina.

Pero antes hay que disfrutar de la Navidad. Nos hallamos en una época donde las hermandades penitenciales aparecen a lo largo de todo el año. Siguen su ascenso frente a las glorias y sacramentales. Sus cultos y actos recorren la ciudad retumbando más que los realizados por otras corporaciones. Las salidas extraordinarias vienen a confirmar una tendencia que no da síntomas de agotamiento.

La Navidad requiere también su tiempo. El creyente tiene que dar su espacio y celebrar el Nacimiento de Jesús, hacer hincapié en la unión de la Sagrada Familia y conmemorar la Epifanía. Tenemos la solemnidad de la Madre de Dios y antes de que la monotonía regrese de nuevo, llega el bautismo de Jesús a manos de Juan el Bautista, hecho con el que se inicia su ministerio público. Celebremos la llegada del Niño Jesús, la grandeza de que esté entre nosotros. Ya tendremos tiempo de Semana Santa.  

Belén de la hermandad del Sepulcro, en Málaga. Foto: Andrés González