A paso mudá, Opinión

Lo que nos deja 2022

Este año que llega a su fin, 2022, será recordado por la vuelta de las procesiones de Semana Santa. Pero sin duda, este año nos deja muchas cosas más.

En primer lugar, y a todo a título personal, queda claro la ignorancia de tantos en el mundo de la Semana Santa. Relacionar dicho acto de Fe en la calle mediante las procesiones, parece ser lo único que importa actualmente. Gente que va a verlas porque el paso hace más cambios que ninguno, porque va tal banda, o por qué no decirlo, por el compadreo entre unos y otros. Y no hay que ser muy listos; si nos vamos a las grandes capitales, hay hermandades que en su discurrir, o en su gran mayoría de tiempo en la calle, se ven prácticamente solas en cuanto a público. ¿Por qué? He ahí la cuestión.

Seguidamente, es una realidad que muchas formaciones musicales, tienen más nivel mediático que muchas hermandades, lo que hace que algunas se vean con las calles abarrotadas por el sentido musical.

Hay que aceptar que el nivel musical es muy alto, y eso siempre es un gusto. Pero, ¿dónde está el límite? A veces se olvida la importancia de todo esto.

En cuanto a estrenos musicales, me gustaría destacar los siguientes:

  • No te olvido, del Despojado de Jaén. La gran olvidada en las agrupaciones musicales que año tras año demuestra tener nivel para lo que quieran, apostando por unas marchas como esta en cuestión.
  • En el sitio de la rosa, de la banda de los Gitanos. Pedro Pacheco es sin duda una gran referencia en la música de Cristo, siendo para mi gusto de las mejores marchas que ha compuesto en los últimos años, además del significado que tiene.
  • Al Rey de los Reyes, de Virgen de los Reyes. Una obra de Javi Cebrero que ha cuajado y ha conseguido hacer que la formación sevillana interprete más allá de la música del pueblo.

No podemos olvidar, el legado que nos deja Bienvenido Puelles, quien marcó una época y fue un total referente e impulsor de las marchas de Cristo.

En cuanto a todo lo demás, nada nuevo. Manipulación, desprecio y bien quedismo que no hacen nada de bien a la Semana Santa andaluza.

Nos augura un 2023 en la línea de 2022, y nada parece que vaya a cambiar.